jueves, 26 de abril de 2018

¿QUÉ HACER CUÁNDO HAY MASTITIS?

Las monitoras de la Liga de la Leche recibimos una amplia y exhaustiva formación en lactancia materna, y ello incluye no sólo nuestra formación en el periodo que comprende desde que somos aspirantes hasta que somos monitoras, sino una amplia formación continuada durante todo el tiempo en el que somos monitoras.
Pero he de aclarar que a pesar de que muchas compañeras son profesionales sanitarias (enfermeras, médicos, pediatras........), la mayoría de nosotras somos madres que en ningún caso diagnosticamos ni tratamos determinados temas relacionados con la lactancia materna, aunque sí brindamos apoyo e información para esa madre que sufre alguna patología diagnosticada. Una de esas patologías sobre la que más habitualmente nos consultan es la MASTITIS.
Todas conocemos o hemos conocido alguna mamá que tras un dolor en uno de sus pechos acompañado de fiebre o febrícula ha acabado acudiendo al servicio de urgencias de su localidad (muchas veces por recomendación de una monitora de lactancia), y a muchas de esas mamás se les ha recomendado destetar a sus bebés y tomarse medicación para retirar la leche. Afortunadamente, estas actuaciones son cada vez menos habituales debido a la publicación de guías de lactancia materna de los hospitales y a la formación continuada que ofrece el sistema de salud a sus profesionales sanitarios, pero aún ocurre con bastante frecuencia.



¿Qué es la mastitis?
Es un proceso infeccioso y/o inflamatorio de parte del pecho (de uno o varios conductos mamarios). Es una de las principales causas de abandono evitable de la lactancia materna, con el consiguiente aumento de la morbimortalidad infantil que ello supone, pero que a día de hoy aún no hay uniformidad clara en los criterios diagnósticos ni terapéuticos.
Cuándo se habla de mastitis, en realidad se está hablando de MASTITIS AGUDA. Se trata de esa mastitis en la que se observan síntomas y signos visibles: dolor mamario, signos inflamatorios (calor, rubor y eritema-lo que comúnmente es color rojizo en el area afectada acompañado de calor e hinchazón-) y se asocia con síntomas generales de intensidad variable (temperatura corporal de más de 38,5ºC, decaimiento general, escalofríos, náuseas, etc). Hasta en el 80% de los casos hay dolorosas lesiones en el pezón (grietas, irritación).
No hay pruebas suficientes de la etiopatogenia (existencia) de otros tipos de mastitis (subclínica y/o subaguda).

¿Cómo se diagnostica la mastitis?
Su diagnóstico es fundamentalmente clínico: mediante los síntomas y signos que presenta la mamá afectada.
Actualmente en las últimas actualizaciones la recomendación es que sólo en determinados casos está indicado el cultivo de leche.
La mastitis en general es unilateral. Sólo en un 3-12% de las mastitis hay afectación bilateral (de ambos pechos).
Su incidencia está alrededor del 10% del total de las madres lactantes (entre el 3-33% según autores) y suele ocurrir más frecuentemente durante los 3 primeros meses postparto.

¿Porqué ocurre la mastitis?
En el pecho existe una amplia flora bacteriana, se denomina "microbiota" porque las bacterias coexisten y están equilibradas en número. Por determinadas razones, esa microbiota "se altera" y comienza a desequilibrarse y producir problemas. Existen factores predisponentes cómo:
- Factores que favorecen la retención o acumulación de la leche en el pecho: obstrucción de conductos, separación mamá-bebé, tomas poco frecuentes o programadas, agarre inadecuado del bebé que hace que no mame correctamente (frenillo sublingual corto, retrognatia acusada, etc) .....
- Factores maternos: grietas, portador de Staphylococcus aureus en nariz, malnutrición, presión en el pecho, disminución de las defensas maternas durante el postparto por estrés,....
- Otros: uso de chupetes que reemplazan al pecho, inadecuada limpieza de bombas de extracción de leche, abuso de pomadas antifúngicas, .......

¿Cómo se tratan las mastitis?                                             
                       
Según la revisión hecha por la OMS, los principales principios del tratamiento son, por orden de importancia:
       - Consejería (asesoramiento) de apoyo: la mamá que sufre esta patología necesita mucho apoyo anímico.
       - "vaciamiento" eficaz del pecho: poner al bebé muy frecuentemente (el bebé puede y debe mamar del pecho afectado), incluso casi continuamente. Si el bebé no quiere mamar tan a menudo se puede combinar con la realización de extracciones mecánicas (manuales o con extractor) en las que previamente se habrá realizado un buen masaje del pecho. Existen posturas que favorecen ese vaciado, cómo la de rugby, a caballito, de crianza biológica..... se recomienda al igual que en las obstrucciones, colocar la barbilla del bebé hacia la zona afectada para que ayude a drenar lo mejor posible. No se recomienda poner calor local ya que el aumento de la temperatura favorece aún más la multiplicación de las bacterias implicadas en el proceso.
       - Tratamiento sintomático: antiinflamatorios compatibles con la lactancia.
       - Tratamiento antibióticohttp://e-lactancia.org/breastfeeding/maternal-mastitis/product/
El tratamiento antibiótico se instaura tras las primeras 24 horas sin mejoría del cuadro o cuándo hay una mastitis grave aparente.

¿Cuándo realizar un cultivo de leche?

- Cuándo no hay respuesta al antibiótico en 48 h.
- En mastitis nosocomial.
. En mastitis grave.
- Cuándo existe alergia a antibióticos.
Tras la realización de un cultivo de leche, un profesional sanitario capacitado para ello ha de interpretar los resultados para modificar/cambiar el tratamiento si lo considera adecuado.

Si tenéis alguna duda, sospecháis que podáis estar padeciendo una mastitis, o necesitáis información y/o apoyo para superarla, no dudéis en poneros en contacto con un/a profesional sanitari@ y con vuestro grupo de LLLeche más cercano.



Mª del Pilar Rúa
Monitora LLL León



Fuentes: Mastitis. Puesta al día. Mastitis updateDra. Blanca Espínola-Docio, Dra. Marta Costa-Romero,                    Dra. N. Marta Díaz-Gómez y Dr. José M. Paricio-Talayero. ArchArgPed2016.
                              Actualización del tratamiento médico de la mastitis puerperal: Paco Vera Espallardo, especialista en                                      Medicina Familiar y comunitaria. SVMFYC 2016.
                           

martes, 17 de abril de 2018

COLABORANDO CON LA UNIVERSIDAD DE LEÓN



Desde hace varios años La Liga de la Leche colabora con la Universidad de León, más concretamente con la facultad de Ciencias de la Salud.

Las monitoras de LLL impartimos charlas de lactancia a los estudiantes de 2º curso de enfermería.
La idea surgió de los mismos profesores de la facultad, y tiene como objetivo que los estudiantes conozcan de primera mano los grupos de apoyo y como trabajamos además de tener otra visión de la lactancia.

¿Qué hacemos en estas charlas?

Estas charlas no difieren mucho de nuestras reuniones mensuales de LLL. Exponemos un tema y respondemos dudas.
Tratamos de dar a los estudiantes unas nociones muy básicas de lactancia, los profesores se encargan posteriormente de ampliarlo, y tratamos de que ellos participen.
Somos conscientes de que solo la teoría no sirve si queremos que se interesen, por lo tanto hacemos algún ejercicio práctico.
Por ejemplo, les llevo tres tipos diferentes de pezoneras, cada una de una marca, dos de silicona y una de caucho. Les pido que las observen, que vean las diferencia y que me razonen cual es de mejor  y peor calidad. Esto nos sirve para que sepan para que se usan, cuando son necesarias y las ventajas e inconvenientes de hacerlo.
En los últimos años un gran número de mamás salen del hospital de León usando pezoneras, y en la mayoría de los casos no son necesarias. Por eso me parece interesante que l@s futur@s enfermer@s conozcan el tema.

A lo largo de los años me he dado cuenta que todos estos estudiantes tienen las mismas dudas que una mamá primeriza. Tienen dudas sobre la producción, sobre la calidad de la leche, sobre la alimentación de la mamá... En definitiva las mismas dudas que surgen en cualquier reunión de LLL.

Otro de los ejercicios prácticos que hacemos en estas charlas es trabajar con la web www.e-lactancia.org. Esto nos da mucho juego, cuando veo que se empiezan a cansar y pierdo su atención, les pido que saquen el móvil, lo cual ya es una sorpresa, y en grupos les hago buscar diferentes medicamentos, hierbas para infusiones y drogas . Cuando les pido que busquen cannabis se suele formar un gran revuelo, que nos ayuda a que desconecten por un rato y enseguida vuelvan a engancharse a la charla. Además esta página web es sumamente interesante y les será de gran utilidad en su vida profesional.

Hay ciertos temas que suelen producir más debate que otros, por ejemplo los alimentos que puede o no tomar la madre, y sobre todo, el destete. Hay diversas opiniones sobre el destete, pero al final, son las mismas opiniones que cualquier madre va a encontrar a su alrededor, y ellos ven que hay muchas opciones, y que lo importante, es que la madre tome sus decisiones de manera informada,  y que el resto, profesionales sanitarios, grupos de apoyo, familia... estamos aquí para apoyar las decisiones que toma esa madre. Nos puede gustar o no, pero es su opción. Nuestro papel es informar y apoyar.

En los años que llevamos colaborando con la universidad, han sido varias las estudiantes que en alguna ocasión han pasado por nuestras reuniones, habitualmente para recabar más información para realizar algún tipo de trabajo. Lo cual nos produce una gran satisfacción.

Es una gran oportunidad para nosotras, ya que damos a conocer nuestra labor y plantamos una pequeña semilla en la mente de tod@s est@s estudiantes. Siempre hay unos grupos más interesados y participativos que otros, pero todos ellos reciben otra visión de la lactancia. Y estamos convencidas que tanto a nivel profesional como a nivel personal, en algún momento de su vida, les será de utilidad.

Nosotras nos quedamos con la satisfacción personal de saber que trabajamos para que las mamás consigan la lactancia que ellas quieren, bien sea aclarando sus dudas, apoyándolas o colaborando en la formación de los profesionales.

Por todo esto nos gustaría agradecer a los dos profesores que contactan con nosotras, que confían en LLL para que podamos llegar a estos estudiantes que algún día serán profesionales de la salud, Javier Pérez Rivera (enfermero) y Javi (Matrón).


Raquel Balbuena

martes, 10 de abril de 2018

"Agitación en el amamantamiento"

  El primer testimonio apesadumbrado que escuché fue el de una madre en una de nuestras reuniones. Hará al menos ocho o nueve años.

  Esa madre intentaba describir la sensación visceral de rechazo que sentía hacia su hijo cuando se acercaba para pedirle pecho. No entendía a su cuerpo ni sus reacciones incontroladas. Ella amaba a su hijo sobre todas las cosas y de un tiempo a esta parte no soportaba la sola idea de que el pequeño se acercara a su pecho. Esta madre sufrió por su hijo, sufrió por no entender a su cuerpo y sobre todo sufrió al intentar ocultar la vergüenza que le suponía poner palabras a sus emociones y expresarlas frente a otras madres.
  Cuando por fin habló y no solo no sintió rechazo del resto de las madres, sino que se sintió envuelta, apreciada y "escuchada", descubrió su liberación y abrió un nuevo tema en nuestras reuniones. 
  Ese día, esa madre, nos ayudó a todas porque nos enseñó un reconocimiento distinto de las emociones propias y de cómo acercarse a las emociones del otro acompañándolo, aportando y no juzgando.

La idea que me vino entonces a la cabeza fue lo sabia que es la naturaleza. 
Tengo un amigo que cría caballos y él nos decía que las yeguas se comportan de forma curiosa cuando se quedan de nuevo preñadas y aún no han destetado al potro anterior. ¿Adivináis?  
 ¡Rechazan al potrillo! 
En ocasiones ¡incluso a coces! 


 Hace unos años, poca información podíamos encontrar de la "agitación del amamantamiento", porque es un tema que aún hoy  se desconoce el origen y la causa. Hay hipótesis que tienen más que ver con la experiencia cualitativa de lo testimonios de las madres que con la evidencia científica. 

   Es un tema tan desconocido, tan poco evidenciado y en cierto modo tabú, por el juicio que nos supone reconocer ese rechazo descontrolado y visceral imposible de evitar y muy difícil de describir, que lo hemos tomado como un tema a proponer de forma cíclica en nuestros encuentros con madres.

 Así que si te acercas por nuestras reuniones, conocerás de manera directa a otras madres que han vivido esta situación en algún momento de sus lactancias.

 Ahora podemos encontrar algún artículo de opinión en blogs y webs y eso significa que le estamos dando visibilidad y por tanto hay posibilidades de que en algún momento alguien tenga un proyecto de investigación que nos esclarezca el origen y nos enseñe a comprender mejor nuestra biología. De momento tenemos que confiar en nuestro cuerpo y en nuestro sentir visceral y aprender a manejar esta agitación. 


  En ocasiones nos ayudará saber qué hicieron otras madres, tal vez decidamos destetar a nuestro hijo o intentar manejar los momentos de cercanía al pecho, tal vez busques un espacio de tranquilidad y pidas ayuda para que tu hijo vaya al parque en los momentos de menos control...

 Te animamos a compartirlo con nosotras, porque hablarlo es descubrir que no estás sola, que lo que te pasa les sucede a otras madres y juntas encontramos alternativas en el manejo práctico de la vivencia.

Raquel. Monitora de La Liga de la Leche en Segovia.

martes, 3 de abril de 2018

Lactancia prolongada


¿Todavía le sigues dando el pecho?


No es infrecuente ver  a un niño que ya anda y demanda “la tetita” de su mamá. Ante lo cual, en ocasiones se oye el comentario:” Con lo mayor que es y sigue enganchado a la teta, si la está usando de chupete…”

Esta mañana sin ir más lejos, tras el fin de semana, mis compañeras y yo comentamos cómo habíamos pasado estos días. Una de ellas había tenido una comida con amigas y sus hijos, y dos de ellas tras la comida se habían puesto a dar el pecho a sus niños, que ya tienen 3 años. (¡Figúrate!). Mis compañeras estaban de acuerdo en que eso era un escándalo, para eso mejor usar un chupete.

Pero es que un chupete no es lo mismo. Tal vez, estas compañeras, con poca experiencia en lactancia materna (sus hijos fueron amamantados casi 4 meses, la que más), deberían haber pedido a estos niños más mayorcitos, que les contasen porqué siguen pidiendo “la tetita” de su mamá.

Existe mucho desconocimiento en relación a la lactancia de niños “mayorcitos”.

Los beneficios de la lactancia materna son innumerables, tanto para los niños como para las madres:

Ø  La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo, resultando un alimento completo y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.
Ø  Los beneficios inmunológicos de la leche materna persisten en el tiempo, suponiendo una menor incidencia de infecciones que en otros niños no amamantados.
Ø  La lactancia continuada favorece el desarrollo normal de la mandíbula y la expansión del paladar.
Ø  Los niños pequeños carecen de sistemas digestivos maduros. La lactancia les mantiene bien alimentados mientras continúa la transición hacia los alimentos sólidos, y les mantiene bien alimentados en caso de enfermedad.
Ø  Las tomas son el momento de reconexión con el niño activo. Esto puede ser especialmente útil si la madre trabaja
Ø  Facilita el momento de acostar al niño.
Ø  Es la continuación de una relación que ningún oso de peluche ni mantita puede sustituir.
Ø  La mamá tiene menos riesgo de diabetes tipo(2), cáncer de mama, cáncer de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

Una vez que tenemos la información precisa,cada familia en función de sus necesidades optará por la decisión que crea conveniente, y sea cual sea ésta debería ser respetada.

La asistencia a un grupo de apoyo a la lactancia y la relación con otras madres lactantes de niños mayores con las que compartir experiencias puede ser muy importante a la hora de fortalecer la decisión de amamantar por encima de una  edad:


INFORMACIÓN EXTRAÍDA DE:

ü  "EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR", 
LA LIGA DE LA LECHE INTERNACIONAL, 
8ª Edición, 2011
ü  Documento de lactancia materna en niños mayores o “prolongada” del Comité de lactancia materna de la Asociación Española de Pediatría.


Mª Ángeles.
Monitora de la Liga de la Leche de Castilla y León.

martes, 13 de marzo de 2018

LACTANCIA DURANTE EL EMBARAZO




          Que una madre lactante quede embarazada no es un hecho infrecuente. Como en otras situaciones relacionadas con el embarazo y la lactancia, tampoco es infrecuente que la madre escuche toda clase de comentarios al respecto.

            Lo que sí es un hecho poco frecuente que el embarazo requiera un destete, aunque también es habitual que algunas madres lactantes experimenten dolor en los pezones, especialmente al comienzo del embarazo.  Otras madres, experimentan algún tipo de inquietud o molestia al amamantar. Sin llegar a sentir dolor, es posible incluso que sientan cierto rechazo o agitación durante las tomas, lo que en ocasiones puede que les suponga también cierto sentimiento de culpa. Si eres de estas mujeres, es bueno que sepas que estos sentimientos son normales. Muchas mujeres además notan un importante descenso de la producción, lo que parece indicar que su cuerpo se está centrando en las necesidades del nuevo bebé. 

           Algunas mujeres continúan su lactancia y otras deciden destetar al hijo mayor. Incluso no es raro que el hijo mayor decida destetarse solo, bien por la disminución de la producción, bien porque a veces también se produce un cambio en el sabor de la leche. En ocasiones este destete es temporal, y finaliza tras el nacimiento del hermanito, momento en el que se produce un reenganche, y otras veces se trata e un destete definitivo. Como veis, en lactancia, hay muy pocas cosas (o casi ninguna) escritas en piedra, ya que los sentimientos, las reacciones y las soluciones son variados y únicos, como cada familia. 

            Puede haber casos muy concretos, en los que se puede aconsejar un destete,  como por ejemplo en mujeres con historial de partos prematuro, o en mujeres que noten contracciones durante las tomas. Habitualmente  esta recomendación se realaciona con la liberación de oxitocina durante la toma, que podría derivar en algunas ocasiones en contracciones uterinas. De todos modos, la oxitocina se libera igualmente durante el orgasmo, incluso en mucha más cantidad, y nuestro cuerpo se "protege" de este hecho haciendo que los receptores uterinos de la oxitocina, comiencen a funcionar pocas horas antes del alumbramiento, y no antes.

            Si alguien te ha dicho que debes destetar por estar embarazada, o crees que podrías ser  parte de esos casos en los que se recomienda el destete, y te interesa saber lo que aconseja al respecto la Asociación Española de Pediatría, puedes verlo en su sección "preguntas frecuentes"

            Salvo casos excepcionales en los que verdaderamente está indicado el destete, durante el embarazo, como durante muchas etapas de la crianza, suele funcionar bien escuchar a nuestro cuerpo. Escuchar sus reacciones, sus sensaciones, y también, por supuesto analizar  nuestros sentimientos al respecto. Muchas veces algo nos resulta desagradable, o nos produce rechazo sin llegar a poder precisar por qué es así, incluso aunque esto nos provoque tristeza, o sentimientos encontrados.

          La lactancia es cosa de dos, (en ocassiones, como la que nos ocupa, de tres... o incluso más!) y es posible que si estás embarazada y eres madre lactante, si sientes molestias, incluso dolor, o simplemente no sabes qué es exactamente lo que sientes, sea un buen momento para que te preguntes "¿Y yo, qué quiero hacer en este momento?". La Naturaleza es extremadamente sabia, no dudes que decidas lo que decidas, será lo mejor para vosotros.


Paloma Arribas
Monitora de la Liga de La Leche Castilla y León





martes, 27 de febrero de 2018

Congestión Mamaria: cuando los pechos ¡duelen!


   



     Una experiencia personal:

    Recuerdo que la congestión fue para mí una desagradable sorpresa. A pesar de haber asistido a clases de preparación al parto, desconocía por completo qué me estaba ocurriendo, por qué mis pechos parecían balones de rugby, se sentían duros como piedras y dolían con sólo mirarlos. Notaba bultos también dolorosos bajo las axilas. La ropa, el sujetador, eran un tormento sobre la piel enrojecida, caliente y tirante. Mis pezones estaban totalmente planos a causa de la  hinchazón. Y lo peor ¡mi bebé no se podía agarrar para mamar! Creí que eso era consecuencia de mi impericia como mamá novata, que era lo que suele ocurrir cuando nos baja la leche, incluso creía que esa hinchazón exagerada parecía explicarse por la excesiva producción:  mi madre me consolaba diciendo que lo que ocurría es que yo tenía mucha leche..., nadie me previno ni me pudo explicar cómo aliviarlo.
 "La congestión de las mamas consiste en realidad en la acumulación de demasiado líquido en el pecho. La primera semana tras el parto es una combinación de leche y una circulación incrementada. Las mamas congestionadas se notan pesadas, llenas, dolorosas y calientes al tacto. Cuando están demasiado llenas el agarre del bebé puede resultar complicado. Sin un buen lactante u otro recurso para extraer la leche con frecuencia y eficacia, la pesadez y el calor pueden aumentar, y entonces las mamas, prietas y brillantes, estarán demasiado congestionadas para  que la leche fluya, de la misma manera que un resfriado puede taponar la nariz hasta el punto de no poder sonarse".  
  "¿Nota bultos en las axilas? Se trata de tejido glandular que ni sabía que tenía. Unas veces está conectado con el resto del pecho y se vacía con él; y otras veces, no halla salida. Aunque no se vacíe, poco a poco remitirán los abultamientos y no volverá a notarlos" 
EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR, LIGA DE LA LECHE INTERNACIONAL, 2011

    Corría el año 1998 y mi bebé recién nacido estaba ingresado en observación por complicaciones durante un parto inducido. Desde el momento de nacer estuvimos separados, él en la planta de neonatos y yo en la de obstetricia. En aquel tiempo yo no sabía nada de lactancia, de la necesidad de amamantar pronto o de extraer con frecuencia de ambos pechos - cuando no es posible la lactancia directa-, y mi entorno (profesional y familiar) tampoco me supo ayudar.

     Muchas horas después de dar a luz a mi madre se le ocurrió traerme un extractor de pera, tipo bocina, por entonces ya desaconsejados, con la mejor intención pues es el que ella había usado en sus crianzas. Con él empecé a sacarme el calostro y la primera leche y se lo llevaba a Diego al lactario a la hora de visita. Cuando iba a ver a mi hijo a la planta de neonatos, le tomaba con emoción y temor de brazos de la enfermera y le acercaba al pecho, pero él lloraba y rechazaba mamar con todas sus fuerzas. Se había acostumbrado a los chupetes con tetinas de caucho grandes que entonces daban allí y yo no tenía pezón ni areola donde agarrar, ni disponía de suficiente tiempo para intentarlo. Alguna buena enfermera intentó ayudarnos extrayendo unas gotas sobre el pezón y forzando al niño a abrir la boca contra el pecho, convencida de ser la manera idónea, pero claro, no funcionó. Ellas me decían que mis pechos estaban impracticables, y era verdad.  

     Decidí que el ratito de ver a mi hijo en el lactario no podía ser siempre un momento tan frustrante para ambos... Así que empecé a extraerme con mayor empeño mi leche para dársela en biberón. Éso me permitía hacer algo bueno y útil por él. Me sacaba leche con la que llenaba dos biberones grandes, pero dos veces al día. Sin saberlo, estaba empeorando la congestión y preparando un problemón aún mayor con esa pauta de extracción. (Mucha leche y muy distanciada, en vez de "poca" pero frecuente).

 "Entre los primeros tres a cinco días posparto se desencadena la producción de leche. La circulación de la sangre hacia las mamas aumenta para poner en funcionamiento la "fábrica de leche". El flujo linfático aumenta para eliminar productos de desecho (...). Si le han administrado goteo intravenoso durante el parto, parte del que ha entrado en el organismo también se dirigirá a las mamas. El papel del bebé consiste en estimular la circulación de los líquidos y mamar con frecuencia. Mientras la leche se extraiga con frecuencia y eficacia, es improbable que la madre note nada más que cierta pesadez y calor, aunque ocasionalmente la congestión llega a pesar de los esfuerzos de un lactante eficaz." EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR, LIGA DE LA LECHE INTERNACIONAL, 2011

    A los cuatro días comencé a mostrar síntomas de mastitis aguda, justo cuando me dieron el alta. Mi bebé se quedó ingresado 17 días más por una infección que cogió a través de un catéter. Yo me fui a casa, con 40º de fiebre, antibióticos y unas pastillas para cortarme la leche, pues me aconsejaron desistir de empeñarme en amamantar con aquella ingurgitación y con un bebé ingresado que no mamaba.  Es posible que ahora que hay mayor información  ésto no sea lo más habitual, pero entonces  sí. Pienso que obraron convencidos de quitarme un gran problema de encima. Y yo creía que ellos, los profesionales,  sabían mejor que yo lo que nos convenía a Diego y a mí en cuanto al curso de la lactancia; pensé que todo estaba perdido y lo acepté con pena y resignación.

    Durante varios días me apliqué hielo y me saqué leche para que se la llevara mi marido al niño, hasta que desistí y tiré la toalla.  Cada vez salía menos leche. Me aconsejaron no extraer más. Tuve abcesos en ambos pechos y una tarde me hice una quemadura en un pecho al dormirme con la compresa de hielo encima. Yo era muy joven y ¡no entendía nada de lo que estaba ocurriendo!, me parecía todo una pesadilla. Mi pena por mi hijo enfermo y por estar separado de mí, por no poder alimentarle, cuidarle y tenerle conmigo era lo suficientemente grande como para no pensar en nada más. Pero dentro de mí quedó esa espinita de la experiencia de lactancia frustrada, el dolor de la congestión extrema y la impotencia. Una espinita que me llevó a contactar con la Liga de La Leche tres años después, en mi segundo embarazo. Indagué y al cabo de un tiempo supe qué es lo que había propiciado la mastitis y cómo lo podía haber evitado. Entendí mejor lo que había ocurrido. ¡Ojalá lo hubiese sabido! Para evitar la congestión ¡¡realmente la información es poder!!

 "Durante el parto evite el goteo intravenoso que puede aumentar significativamente la congestión. Después del parto (y en cualquier momento durante la lactancia), extraerse la leche de las mamas es esencial para que también disminuya la presencia del resto de líquidos. No empeorará la congestión ni fomentará la producción de un exceso de leche. Cuando las mamas quedan completamente blandas, la congestión no suele reproducirse".
"Es importante aliviar la congestión enseguida para evitar complicaciones al acumularse más leche. Como una nariz congestionada, cuanto más lleno esté el pecho más difícil resultará vaciarlo. Una congestión extrema puede dañar la producción de leche".
EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR, LIGA DE LA LECHE INTERNACIONAL, 2011



    Con mis siguientes bebés no tuve que vivir más esa congestión extrema. Yo estaba alerta a los síntomas (un bulto doloroso, una zona enrojecida, una tirantez... y corría presta a amamantar más veces, o a extraerme un poco de leche tras la toma o entre tomas). Ambos partos fueron naturales y espontáneos, apenas recibí goteo y además estuvimos juntas desde el primer minuto. La congestión de la primera semana fue significativamente menor, mucho más breve y manejable, y no desembocó en  mastitis. Otra cosa fueron los conductos obstruídos, que también se pueden evitar o aliviar si se está atenta a los signos. Pero si os parece bien, de ello hablaremos otro día.


                ¡LA CONGESTIÓN NO ES SÓLO COSA DEL INICIO DE LA LACTANCIA!

    Aunque es normal notar  congestión al inicio de la lactancia   también se puede padecer cuando la lactancia ya está instaurada, algo que muchas veces nos pilla totalmente desprevenidas, por ejemplo en momentos en que el "bebé" -refiriéndome tanto a un/a pequeñ@ de meses como a un/a niñ@ de algunos años- cambia de pautas al mamar durante el día o durante la noche. O cuando nos separamos varias horas, por ejemplo al principio de volver a la rutina laboral.

"La congestión también puede aparecer cuando el bebé de repente duerme toda la noche o pasa varios días estimulando la producción de leche para satisfacer sus necesidades durante un tirón del crecimiento y luego pasa el día dormitando tranquilamente mientras usted se queda con "el botín" a bordo -o cuando pasa un tiempo inesperadamente largo entre tomas-. Pero en tales casos, solo se trata de leche, y es fácil aliviar la congestión con una toma". EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR, LIGA DE LA LECHE INTERNACIONAL, 2011

     En ocasiones la congestión se puede convertir en un problema después del parto. Si es tu caso, lee algunas de estas ideas que desgranamos a continuación. Esperamos que algunas de ellas te puedan ser útiles:
  • Tener al bebé junto a nosotras, empezando a amamantar lo antes posible tras el parto, y por tanto tiempo y frecuencia como nos pida.
  • Si nuestras mamas están demasiado tensas para permitir un buen agarre, es interesante recurrir a la técnica de "presión inversa suavizante" para ablandarlas, que sirve para empujar los líquidos lejos de la zona de la areola y conseguir una zona de anclaje para que el bebé se pueda agarrar y extraer leche. Es una técnica que conviene realizar cada hora aproximadamente. Dejo enlazado un video que la explica de manera práctica, pues en estos casos una imagen vale más que mil palabras. El ssiguiente vídeo educativo de la Universidad de La Laguna (ULLmedia)  explica la técnica en detalle.
  • Si nuestro bebé no puede mamar ni aún aplicando esta técnica, la extracción frecuente, manual o con sacaleches -siempre lenta y suave- puede resultar de ayuda (a demasiada velocidad atraerá más líquido a la areola, complicando el problema). 
  • El movimiento de los pechos puede favorecer el drenaje linfático: masajeándolos suavemente, elevándolos y moviéndolos con cuidado, como si los sopesáramos.
  •  El tumbarse boca arriba al descansar hace que la gravedad  favorezca el drenaje de líquidos.
  •  Como la congestión es en parte una inflamación, podemos pedir a nuestro médico un antiinflamatorio compatible con la lactancia (casi todos los que se expiden sin receta lo son). Se puede consultar la compatibilidad en este recurso:  http://www.e-lactancia.org/
  •  La col verde puede ayudar a reducir la inflamación: con algunas hojas interiores (mejor desechamos las externas), a las que retiraremos el nervio central, y aplicaremos sobre el pecho, evitando el pezón, para no dar un sabor que moleste al bebé.
  •  Se puede aplicar frío para la inflamación: envolviendo una bolsa de guisantes congelados en una toalla pequeña, usándola como una compresa fría, alternando unos 20 minutos de aplicación con 20 de descanso, todo el tiempo que veamos necesario.
  •  Si nos apetece una ducha caliente, es mejor dejar correr el agua sobre la espalda, no sobre el pecho.
  •  Y si la congestión se repite, debemos intentar extraer toda la leche posible de ambas mamas para conseguir "vaciarlas".

INFORMACIÓN EXTRAÍDA DE "EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR", 
LA LIGA DE LA LECHE INTERNACIONAL, 
8ª Edición, 2011

    Si deseas saber más sobre este tema o sobre otra situación que se dé en la lactancia, no dudes en hacernos llegar tu comentario a través de nuestro blog, en esta misma entrada, o, si lo prefieres  ponte en contacto con una monitora acreditada de la Liga de La Leche cercana a tu localidad: 

Ana Isabel Barriga Martín
Monitora de la Liga de La Leche
Liga de La Leche de Castilla y León
Valladolid





miércoles, 7 de febrero de 2018

PROBLEMAS CON EL AGARRE DEL BEBÉ AL PECHO: ANQUILOGLOSIA

He aquí uno de mis temas estrella, debido a la experiencia propia y a años de leerme todos los artículos que caen en mis manos, ver cientos de bocas de bebés...... Es un problema controvertido con multitud de opiniones, y pocas de ellas de acuerdo entre sí, pero se va publicando de vez en cuándo algún que otro artículo y/o estudio.

Cada vez que viene una mamá con dolor al dar la toma de su bebé, grietas, obstrucciones, ingurgitaciones....... lo primero que solemos hacer es observar la postura de ese bebé al pecho, cómo le posiciona su mamá, cómo agarra el pecho, cómo pone los labios....... Me atrevería a decir que la gran mayoría de esos problemas se derivan de una mala colocación del bebé al pecho (dar el pecho es un carácter aprendido, y llevamos 50 años aprendiendo a colocar a los bebés en nuestro regazo para dar un biberón, pero no para colocarle en el pecho).

 




Esta es la imagen típica que hay en muchos libros y que nosotras a menudo intentamos copiar. La colocación del bebé recién nacido en la curvatura del codo, cuándo practicamos la postura en cuna, es incorrecta y puede provocar un mal agarre. Si en lugar de en la curvatura, su cabeza descansa en nuestro antebrazo o prácticamente en nuestra muñeca, podremos enfrentar mejor a nuestro bebé para que mame mejor y disminuiremos la probabilidad de peores agarres.



Ahora bien, tenemos una mamá con dolor en el pecho, grietas, bebé que en muchas ocasiones no gana peso adecuadamente, que todas sus tomas son tan interminables que está horas y horas al pecho y si le soltamos llora desesperadamente.......... Y resulta que su postura es perfecta, incluso ha probado todas las posturas que viene en el "tetasutra" y en casi todas o en la mayoría duele. A veces su pezón sale cómo aplastado de la boca del bebé, a veces la punta del pezón está blanca......El bebé muchas veces presenta una bolita en la zona medial del labio superior que cada cierto tiempo elimina una piel redondeada, se denomina "callo de succión". A ésto se suma que el pediatra nunca ha detectado ningún problema en la boca del bebé (el diagnóstico de la mayoría de anquiloglosias desapareció con la aparición del biberón).

Y nos vamos a ver la boca del bebé. Analizamos la forma física y la funcionalidad. Y a veces ahí está, un frenillo sublingual corto o anquiloglosia.

Es una anomalía congénita relativamente frecuente que presentan entre el 0,1 y el 11% de los recién nacidos (hay disparidad según los estudios) y que es causa de diferentes problemas en la lactancia materna. La palabra anquiloglosia viene del griego: glosia (lengua) y agkilos (torcido o lazo) su traducción sería por tanto “lengua torcida o atada en forma de lazo” en referencia al aspecto que presenta la lengua al abrir la boca.
Durante el desarrollo fetal, la lengua está fusionada a la base de la boca. La muerte celular y su reabsorción liberan la lengua. El frenillo permanece como remanente de esa ligadura inicial, por eso todos tenemos “restos”, sería el frenillo lingual “normal”, no patológico.

Si parece más clara la diferencia ente hombres y mujeres, siendo 2,6 veces más frecuente en hombres.

Podemos diferenciar cuatro tipos de frenillo lingual: el tipo 1 y tipo 2 (frenillos anteriores) y el tipo 3 y 4 o submucoso (frenillos posteriores).


Frenillo tipo 1
El frenillo se ancla en la punta de la lengua, que suele presentar forma de corazón, y se observa a simple vista. La movilidad de la lengua se encuentra muy restringida, no siendo posible elevarla ni extenderla




Frenillo tipo 2
El frenillo se inserta un poco más atrás que en el tipo 1, a una distancia de entre 2 y 4 mm de la punta de la lengua. Menos restrictivo, impide también la elevación y extensión de la lengua, aunque en menor medida








Frenillo tipo 3
El frenillo se inserta más atrás que en los dos tipos anteriores, la extensión de la lengua no suele verse comprometida, pero si la elevación. A simple vista la lengua parece normal. Este tipo de frenillo presenta también un componente submucoso que no es visible a simple vista.




Frenillo tipo 4 o submucoso
El frenillo como tal no se ve a simple vista, se encuentra bajo una capa de tejido submucoso y restringe casi en su totalidad el movimiento de la lengua, que se ve anclada en el suelo de la boca, sin elevarse y con aspecto compacto. El movimiento de la lengua suele ser asimétrico y los bebés que presentan este tipo de frenillo suelen presentar la boca y la lengua torcidas al abrirla.

Para mamar de manera adecuada, la lengua tiene que ser capaz de realizar una serie de movimientos de forma secuencial, estos movimientos son: la extensión (y mantener esa extensión durante toda la toma), la elevación (para comprimir la areola y así realizar la acción de “ordeñar”) y la lateralización (moverse a ambos lados de la boca para adaptarse a los cambios de forma del pezón). Entre un 25 y un 44% de los bebés con anquiloglosia presentan alguna de las dificultades en la lactancia anteriormente descritas, como consecuencia de falta de movilidad de la lengua.

Existen referencias al tratamiento de la anquiloglosia desde en el siglo XVIII, cuando se recomendaba el corte del frenillo lingual para facilitar el amamantamiento.
En este periodo, las comadronas cortaban el frenillo a todos los recién nacidos utilizando, en ocasiones, las uñas de sus dedos.

El tratamiento quirúrgico de la anquiloglosia es la frenotomía que se describe como: “procedimiento menor, que causa un mínimo sangrado (unas pocas gotas) y llanto en el lactante durante menos de 15 seg, sin otras complicaciones” y "procedimiento seguro que presenta mínimos riesgos, incluso para el bebé de un día de vida”.
Para el tratamiento de la anquiloglosia anterior se utiliza la frenotomía simple realizada de forma ambulatoria. El tratamiento de la anquiloglosia posterior es más complejo, habitualmente se realiza en quirófano aunque algunos autores de estudios defienden el tratamiento ambulatorio de los frenillos posteriores de forma ambulatoria.

Varios estudios han demostrado que la frenotomía mejora la percepción de la lactancia materna, la cantidad de leche que los bebés toman y la sensación de dolor de la madre.

Aún así, cada caso ha de valorarse de manera individual y tratarlo de la misma manera, ya que muchos frenillos sublinguales cortos no necesitan frenotomía y se pueden tratar con medidas compensatorias.

Para acabar, os dejo una foto de mi hijo pequeño cuándo era bebé en su postura favorita (a caballito), que fue el causante de mi interés por este tema debido a su anquiloglosia.



Pilar Rúa
Monitora Liga de la Leche León

Fuente: Adeva Quirós C. Anquiloglosia en recién nacidos y lactancia materna. El papel de la enfermera en su identificación y tratamiento. RqR Enfermería Comunitaria (Revista de SEAPA). 2014 May; 2 (2): 21-37
Fotos de frenillos tomadas de: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/frenillo-lingual-corto-anquiloglosia/