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martes, 14 de abril de 2026

¿Se "agotan" nuestros huesos al amamantar?

 Lo que la ciencia nos dice a las familias




¡Hola a todas las familias! Como monitora de La Liga de la Leche, una de las preguntas que escucho con más frecuencia en nuestras reuniones es si la lactancia materna "descalcifica" o debilita los huesos de la madre a largo plazo. Es una preocupación natural: queremos dar lo mejor a nuestros bebés, pero también queremos estar sanas para verlos crecer. Hoy quiero compartir con vosotros un rayito de luz desde la divulgación científica que nos aporta mucha tranquilidad.

La "hucha" de calcio y el embarazo

Es cierto que tanto el embarazo como la lactancia demandan grandes cantidades de calcio. Durante la gestación, el esqueleto del bebé necesita unos 30 gramos de este mineral, especialmente en el tercer trimestre. Para cubrir esta necesidad, el cuerpo de la madre es asombroso: aumenta la absorción intestinal de calcio y, si es necesario, moviliza una pequeña cantidad de sus propios huesos.

Un estudio esperanzador: El proyecto PEAK-25*

Recientemente, un estudio sueco muy robusto llamado PEAK-25 siguió a casi 700 mujeres desde los 25 hasta los 35 años. ¿El objetivo? Ver si haber tenido hijos o haber amamantado dejaba una huella negativa en la densidad mineral ósea (BMD) a largo plazo.

Aquí tenéis las conclusiones clave que solemos comentar en nuestros grupos de apoyo para vuestra tranquilidad:

  1. Tener hijos no daña tus huesos: El estudio demostró que la paridad (haber tenido uno o más hijos) no tiene un impacto negativo en el esqueleto. De hecho, se observó que la densidad ósea en la columna vertebral era incluso un poco mayor en las mujeres que habían sido madres en comparación con las que no.
  2. La lactancia prolongada es segura: Amamantar durante muchos meses (incluso más de 15 meses acumulados) no afecta a la salud ósea final. Aunque es cierto que mientras amamantamos se producen pérdidas temporales de densidad ósea (de un 3% a 4% en la cadera), estas son transitorias.
  3. La recuperación es total: El cuerpo humano tiene una capacidad de recuperación asombrosa. Una vez que se produce el destete, el esqueleto recupera su densidad original en un periodo de unos dos años. Al llegar a los 35 años, no hay diferencias significativas entre los huesos de una madre y los de una mujer de su misma edad que no ha tenido hijos.

La mirada de La Liga de la Leche

Desde nuestra filosofía, creemos que la lactancia es la forma ideal de iniciar la relación con nuestros hijos y que este proceso favorece el crecimiento de la mujer no solo como madre, sino como persona. Saber que nuestro cuerpo está biológicamente diseñado para afrontar estas demandas y recuperarse por completo nos permite disfrutar de la lactancia con más confianza.

El apoyo de la pareja y la familia es vital para que la madre pueda concentrarse en estos cuidados, fortaleciendo así todo el tejido familiar.

Si tienes dudas sobre la postura, el agarre o simplemente necesitas compartir tu experiencia, te esperamos en nuestras reuniones gratuitas. Recuerda que "la ayuda que una madre puede prestar a otra es de vital importancia".

¡Nos vemos en el próximo círculo!

P.D.: Si quieres saber más sobre grupos de apoyo o cómo contactar con una monitora, no dudes en visitar nuestra web oficial.


Raquel. LLLSegovia


*Lisa Egund, Linnea Malmgren, Anthony D Woolf, Fiona E McGuigan, Kristina E Akesson, Recovery of BMD after pregnancy and breastfeeding—a 10-yr prospective observational study of 25-yr-old women, Journal of Bone and Mineral Research, Volume 40, Issue 12, December 2025, Pages 1360–1369, https://doi.org/10.1093/jbmr/zjaf087

miércoles, 25 de marzo de 2026

El Vínculo de la Lactancia: Mucho más que "alimentar con leche humana"


¡Hola, mamá! 

En nuestras reuniones solemos decir que la lactancia es mucho más que alimento; es consuelo, contacto y una relación viva entre tú y tu bebé. Hoy quiero compartir contigo algunas reflexiones basadas en un artículo reciente que nos invita a proteger esta relación frente a las presiones de la sociedad actual.

El "diálogo" invisible entre tú y tu bebé

A veces, el ritmo de vida actual nos empuja a ver la leche materna como un simple producto que se puede extraer y dar en un biberón. Sin embargo, los estudios nos recuerdan que amamantar directamente crea una conexión fisiológica única:

  • Tu cuerpo escucha a tu bebé: A través de la saliva del bebé mientras mama, tu pecho recibe señales sobre sus infecciones y responde produciendo anticuerpos específicos en ese mismo momento.
  • Reloj biológico y descanso: Tu leche cambia su composición según la hora del día, pasando hormonas como la melatonina que ayudan a tu bebé a establecer sus ritmos de sueño.
  • Cercanía y calma: El contacto piel con piel y la succión directa liberan oxitocina, lo que reduce el estrés de ambos y fortalece ese apego tan especial.

No eres tú, es el entorno.

El artículo señala algo que vemos mucho en los grupos de apoyo: muchas madres terminan recurriendo a la extracción exclusiva no por elección propia, sino por la falta de apoyo real.

  • Barreras en el trabajo: La falta de permisos de maternidad adecuados y la separación temprana obligan a muchas a depender del sacaleches para poder seguir ofreciendo su leche.
  • Intereses comerciales: A veces, las empresas de sacaleches nos venden la idea de que extraerse leche es "más fácil" o "más libre", invisibilizando el esfuerzo físico y emocional que supone para una madre estar atada a una máquina.

Un abrazo a las madres que extraen su leche

Si tú estás realizando extracción exclusiva, queremos que sepas que te vemos y te apoyamos. Sabemos que es una tarea agotadora y a menudo solitaria. Muchas madres lo hacen porque el sistema les ha fallado —ya sea por falta de ayuda con el agarre al principio o por políticas laborales injustas— y recurren a la extracción como una forma de dar lo mejor de sí mismas a pesar de las dificultades. Tu esfuerzo es inmenso y tu amor por tu bebé es lo que guía ese camino.

¿Qué podemos hacer juntas?

Desde La Liga de la Leche, seguimos trabajando para que la sociedad reconozca que amamantar es un derecho. Necesitamos:

  1. Permisos de maternidad más largos (de 6 a 12 meses) para que no tengas que separarte de tu bebé tan pronto.
  2. Espacios de trabajo que permitan la cercanía, no solo salas de lactancia para esconderse a usar un sacaleches.
  3. Apoyo experto y cariñoso desde los primeros días para resolver dudas sobre el agarre y la postura.

Recuerda que no estás sola. En nuestras reuniones compartimos experiencias y nos apoyamos unas a otras para que cada madre pueda encontrar el camino que mejor se adapte a su familia, siempre con el objetivo de proteger ese vínculo sagrado con nuestros hijos.

¡Te esperamos en nuestra próxima reunión!


Raquel. LLLSegovia

Entrada al blog tras leer: Bartick M, Smith J, Gribble K. Pumps, patriarchy, and profits: the rise of breast pumping and "human milk feeding" and why preserving "breastfeeding" is important. Int Breastfeed J. 2026 Mar 10;21(1):28. doi: 10.1186/s13006-026-00825-w. PMID: 41808112; PMCID: PMC12973636.

jueves, 7 de septiembre de 2023

MITOS DURANTE LA LACTANCIA I

En casi todos los lugares dónde organizamos reuniones presenciales suele haber un tema estrella que se repite una y otra vez a lo largo de los años y es uno de los temas que gusta mucho por lo interactivo que es. ¿A quién no le han dicho alguna vez uno o varios mitos durante su lactancia?     

              

Podría enumeraros cientos, pero vamos con los más comunes:

- Cuándo la madre da a luz aún no tiene leche: FALSO. Las mamás, todas, tenemos calostro, que es la primera leche que se produce. Es el mejor alimento que puede recibir un recién nacido y debería ser el único salvo prescripción especial. Es necesario que el bebé mame lo más frecuentemente posible (¡incluso a cada hora!) desde que nace, y que el agarre sea lo mejor posible para dar la opción al bebé a que extraiga todo el calostro que necesita. Si detectas que algo puede estar mal, te animamos a que busques ayuda lo más pronto posible a tu matrona/matrón, profesionales sanitarios y/o el grupo de apoyo más cercano.


- Un bebé tiene que mamar cada 3 horas: FALSO. Un bebé debería mamar A DEMANDA, salvo si tenemos un bebé que pide poco pecho y/o muy dormilón, o aquel que sospechamos que se frena en el crecimiento o se frena en el aumento de peso, etc, con el cual entonces podemos practicar una lactancia A OFERTA. O sea, ofrecer nosotras el pecho muchas veces al día para asegurarnos que así aumenta la ingesta de leche. Si el bebé siempre o casi siempre está dispuesto a mamar, ¡fantástico! Y si no quiere mamar, estaremos más tranquilas de que le hemos dado la opción.

- Un bebé no puede dormir en la misma cama con los adultos: FALSO. Es una opción válida si se cumplen las premisas para un colecho seguro. El colecho favorece la lactancia materna, ayuda al descanso de la mamá y de la familia........pero es una decisión particular de cada familia el practicarlo o no, dependiendo de sus circunstancias e ideales.


- No tengo suficiente cantidad de leche para amamantar a mi/s bebé/s: FALSO. Es cierto que puede existir una pequeña cantidad de mujeres con condiciones especiales que hacen que la lactancia exclusiva no pueda producirse, pero es un porcentaje muy bajo (algunas publicaciones hablan de un 1-2%). ¿Y entonces porqué de repente tantas mujeres "no tienen leche"? En la mayoría de los casos, lo que solemos encontrarnos son con malos agarres que hacen que no haya buena transferencia de leche del pecho al bebé. Y cómo el pecho es sabio, "si no se saca, no se produce para evitar males mayores". Os dejo un enlace a nuestro canal de YouTube con vídeos de posturas para el amamantamiento que esperamos que os ayuden.



- Si ya está tomando leche artificial en biberón es tontería seguir ofreciendo el pecho: FALSO. Es obvio que lo ideal sería una lactancia materna exclusiva, pero si ésta no se puede/quiere seguir, siempre será mejor una lactancia mixta que una lactancia artificial exclusiva si la mamá está animada a seguir practicándola. La mucha o poca leche materna que pueda tomar el bebé o niño, siempre le aportará muchos más beneficios que si no lo hiciese. Ésto no quiere decir que a las mamás que quieren optar por lactancia artificial por las razones que sean, se les tenga que insistir u obligar a una lactancia mixta, pero sí deberíamos proteger y animar a las mamás que sí quieren seguir con pecho a pesar de que tengan que complementarlo con otros tipos de leche. Os dejamos un enlace para intentaros ofrecer información sobre esta opción.

- Las mamás lactantes no pueden medicarse con casi ningún medicamento: FALSO. Ya os hemos hablado en alguna otra ocasión de la fantástica y fiable web e-lactancia, creada por profesionales y a la cual podemos consultar libremente toda la población. En ella se pueden consultar todo tipo de medicamentos, tratamientos, enfermedades, etc. Es una web completísima y si no encontráis lo que estáis buscando, les podéis enviar un email de consulta.

- ¿Pero después de 3 años aún tienes leche? ¡No puede ser!: FALSO. Da igual que un bebé tenga 1 mes, 1 año o 5 años. Si hay estimulación, hay producción. Si el bebé mama y extrae leche, siempre habrá producción.En algunas ocasiones lo que sucede con los niños "más mayorcitos" es que comienzan a lactar sólo de manera no nutritiva por el placer de hacerlo o de estar pegado/a a mamá (para dormirse, porque se aburren, porque quieren mimos, porque se hacen daño.....) y entonces aunque el bebé mame, al no querer extraer leche se llega a retirar la producción y se realiza una lactancia en seco. Esta lactancia puede también durar hasta que mamá, niño o ambos quieran dejar de hacerlo ¡y muchas mamás refieren que es muy placentera! 


¿Os apetece contarnos más mitos que os hayan dicho para hacer la siguiente entrada del blog?


Pilar Rúa

Monitora LLL León-España

miércoles, 9 de diciembre de 2020

¿CUÁNDO DORMIRÁ MI BEBÉ TODA LA NOCHE?

 Esta pregunta suele ser muy recurrente en las reuniones con las familias.

La llegada de un nuevo miembro familiar nos llena de alegría, pero pasan las semanas, incluso los meses, y seguimos sin dormir una noche entera. El/la bebé o el/la niño/a sigue pidiendo pecho varias veces a la noche, hasta tal punto de pasarnos la noche entera "con la teta fuera". 

                 


De la misma forma en que no puede uno saber cuándo un bebé sonreirá por primera vez, o hablará su primera palabra o dejará de dormir siestas, no hay forma de predecir cuándo dormirá toda la noche. No hay una “edad correcta” para que el bebé duerma toda la noche. Como con cualquier etapa del desarrollo del niño, su bebé puede llegar a este punto antes o después que otros niños. 

Durante las primeras semanas de la vida de su bebé, recordad que no podría recibir el alimento necesario si durmiera toda la noche. Los bebés amamantados necesitan mamar por lo menos de ocho a doce veces cada 24 horas (en raras ocasiones además son regulares), y muchas veces incluso más, encontrándose este hecho dentro de lo que se considera como normal. Eventualmente, la mayoría de los bebés empiezan a dormir períodos más largos de noche, pero la necesidad de recibir leche materna durante la noche continuará por meses e incluso años. Incluso más allá de seguir necesitando recibir leche materna, un niño/a más mayorcito seguirá necesitando la protección y la relajación que obtiene a través del pecho de su madre. Por ello se dice que el pecho no es solo alimento, sino que también es afecto, tranquilidad, protección y cercanía al ser humano del que más depende: su madre.

Puede que hayáis escuchado que el darle al bebé o al niño un biberón por la noche de leche e incluso con leche con cereal le ayudará a dormir mejor por la noche. Ésto suele no ser cierto. Si bien en algunos casos un bebé al que se recarga su estómago de noche puede llegar a dormir más, la calidad de su sueño suele ser peor que un bebé que recibe exclusivamente un alimento altamente digestible como es la leche de su madre.  El sistema digestivo del bebé es inmaduro y habitualmente no está preparado para recibir otros alimentos antes del sexto mes de vida, y además un estómago pesado no hará otra cosa que una peor digestión y una elevación mucho más alta de los picos de glucosa en sangre que darán paso a unos picos más altos de insulina, hecho nada beneficioso para cualquier organismo.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA DORMIR Y DESCANSAR MÁS DURANTE NUESTRA CRIANZA?

Tener que despertarse a atender al niño/a durante la noche puede hacer que las madres (y padres o parejas) se encuentren muy cansados durante el día.

- la madre puede dormir por el día mientras el bebé duerma, útil sobre todo las primeras semanas. Es fácil caer en la tentación de aprovechar esos pocos ratos (si los hay) en los que el bebé duerme para hacer tareas o trabajos, aunque realmente lo verdaderamente esencial para las mamás es recuperarse, descansar y poco más. La familia y amig@s seguramente estén verdaderamente dispuestos a traer a la familia comida, a hacer recados y limpiar la casa



- acostarse en la cama mientras se amamanta al bebé o al niño/a también puede facilitar el descanso. Muchas mamás se dan cuenta que mantener a sus bebés cerca o junto a ellas puede hacer que descansen más y mejor. A través de la historia de la humanidad, los bebés y sus madres han dormido juntos (para garantizar el alimento y la protección del bebé). Muchas mamás nos cuentan que el colecho seguro ha facilitado sus lactancias, sus descansos y estar más descansadas a lo largo del día. Hay familias que no desean practicar colecho pero igualmente tienen a sus bebés lo más cerca posible de la mamá (por ejemplo, la cuna pegada a la cama) para que ésta no tenga que levantarse de la cama sino alargar su brazo para coger a su bebé.

- hay expertos que creen que los padres necesitan enseñarle al bebé a consolarse a sí mismo cuándo se despierta de noche, y algunos hasta dictan los minutos para que los padres dejen a sus hijos llorar antes de responder a su llamada. Puede que estos métodos funcionen con algunas familias, pero otras familias han descubierto que prefieren confiar en sus instintos y responder cuándo su bebé llora para cubrir sus necesidades de protección, afectivas y de alimento.


- ser conscientes de que los ciclos de sueño de bebés y niños difieren mucho de los de los adultos es muy importante. Un libro recomendado por La Liga de la Leche es "Dormir sin lágrimas", de Rosa Jové. Un gran libro para entender cómo duermen normalmente los bebés y niños para poder obrar en consecuencia.

                                                                

Y sobre todo, mandaros muchos ánimos y paciencia porque os puedo asegurar que tarde o temprano se cumple ese dicho de "todo llega".

Pilar Rúa 
Monitora LLL León 

(basado en "¿cuándo dormirá mi bebé toda la noche?" de LLLI)

martes, 30 de abril de 2019

¿QUÉ PUEDO HACER YO?

Mi amiga ha sido madre. 
¿Cómo puedo apoyar la lactancia materna?
¿Qué puedo hacer?


             Si has sido madre es probable que agradezcas estas ideas para compartir entre tus allegadas. Si tu amiga ha sido madre, es probable que disfrutes de este regalo que tenemos para ti, al compartir las ideas que han ayudado a muchas familias.

        Algunas veces estamos deseando disfrutar de este nuevo bebé, otras veces pecamos de silencio por no molestar...¿Qué hacer? ¿Cómo acertar?

         Te proponemos algunas ideas para los primeros días o incluso para las primeras semanas...o meses.

           Tu ayuda e interés serán bienvenidos si coinciden con las demandas de la nueva familia.

- Si te pones en contacto con la pareja, ella te dirá cuál es el mejor momento de hacer una visita o de hablar con tu amiga sin perturbar el descanso tan preciado y escaso. Si prefieres utilizar el washapp, hazlo con moderación y recuerda que la contestación no tiene que ser inmediata.

- Los horarios con un nuevo bebé suelen ser intempestivos y caóticos y no se parecen en nada a los tuyos. Respetando los horarios que te den, respetas su descanso.

- Haz comida nutritiva y sana (mejor de cuchara o un primer o segundo plato), envásala para calentar o para congelar, llévasela a su casa y vete.

- Prepara algo nutritivo y sano listo para picar, de ese modo la madre tendrá algo a mano saludable para tomar cuando esté amamantando. Llévaselo a su casa y vete.

- Un buen regalo puede ser ofrecerte para hacer pequeñas tareas burocráticas. Si no tienen nada pendiente o aún no han tenido tiempo de crear una lista, pídeles que hagan una y te den alguna tarea. Es conveniente que les digas el tiempo del que dispones y qué estarías dispuesta a hacer.

- Ayúdales haciendo la compra.

- Si tienen perro, ocúpate de sacarlo cuando puedas...

- Si tienes tanta confianza como para estar mucho tiempo en su casa siendo invisible, ocúpate de sus visitas para que sean agradables y breves.

- Si tienen otros hijos, haz de tía. Vete al parque con ellos, cuéntales cuentos, jugad juntos...Y recuerda que necesitan tiempo con sus padres y nuevo hermano.

-Y el broche de oro indiscutible será regalarle una bolsa de tela para la colada y recordarle que puede ir metiendo la  ropa sucia porque tú te la llevarás ¡y se la traerás limpia y planchada! También puedes poner la lavadora en su casa, tender o recoger la ropa, planchar...las ideas son infinitas.

      Si ya has sido madre, seguro que se te ocurren muchas cosas más (puedes compartirlas con nosotros en los comentarios del blog). Si no eres madre pero quieres serlo, agradecerás estas opciones cuando te lleguen de vuelta.

¡Hagas lo que hagas, disfrútalo y recuerda que tus acciones pueden hacer mucho por la lactancia de ese bebé y el bienestar de esa madre!


Raquel.
Monitora de LLL en Segovia.


jueves, 25 de octubre de 2018

Volvemos al trabajo: extracción y conservación de la leche

Es curioso que cuando abordamos el tema de la vuelta al trabajo, lo solemos hacer junto a la introducción de sólidos. Y digo que es curioso, porque al menos en España, lo más frecuente es que nuestro bebé no esté ni de lejos preparado para empezar a comer otra cosa que no sea la leche de su madre. Incluso aquellas afortunadas que pueden juntar todos los permisos y vacaciones se ven casi siempre en la necesidad de adelantar la introducción de la alimentación complementaria muchas veces para evitar sacarse leche.
Con ese panorama, es mucho más lógico hablar de técnicas de extracción y conservación como herramienta para mantener la lactancia cuando debemos volver a nuestro puesto de trabajo.

Una de las preguntas más frecuentes que como monitoras recibimos tanto en los grupos como a través de las vías de contacto que tenemos abiertas, es qué hago si mi bebé parece que no quiere el biberón, cuando tengan que dárselo sí o sí. Creo que lo más importante es tener claro que si hay algo que sabe un bebé es cómo sobrevivir. Incluso aquellos que deciden que no quieren leche a través de otra vía que no sea el pecho de su madre, elaboran estrategias para seguir mamando lo que deben. Son estos niños que se quedan fritos cuando su madre trabaja, y se enganchan al pecho en cuanto ella vuelve, recuperando el tiempo perdido por la noche.
Otros bebés, los más, sólo rechazan biberones y chupetes cuando es su madre quien se los ofrece, pero toman leche sin mayor problema del biberón que le ofrece el cuidador que esté con él o ella mientras su madre falta.



Ahora bien, ¿cómo nos sacamos leche? Primero, hay que tener en cuenta que las primeras veces que sacamos leche con un extractor es fácil que la cantidad que consigamos sea muy pequeña. No hay que desesperarse, porque si has llegado hasta los 3 meses y medio con un bebé sano y feliz, es porque estás produciendo leche suficiente para él o ella. Sólo tienes que acostumbrarte al nuevo medio.
Es muy importante elegir un buen extractor. Como norma general, piensa que si el extractor que tienes delante tiene un nombre que te evoca lactancia artificial es bastante probable que no sea eficaz, y que no te sirva para nada. Elige bien entre las marcas que tienen como negocio principal la lactancia materna; seguro que en tu grupo de madres, otras mujeres trabajadoras te pueden dar pistas sobre los mejores. Ten en cuenta que normalmente los embudos que traen son pequeños, y que es mejor elegir uno más grande. De nuevo, las otras madres seguro que te pueden ayudar.

Vale. Ya tenemos un extractor, y ya sabemos que hay que tener paciencia. Primero, si ya sabes que te vas a incorporar a las 16 semanas, empieza a extraerte antes. Puedes extraerte entre tomas, durante las tomas, o inmediatamente después de las tomas; pero si decides sacarte justo después, ten en cuenta que puede ser que saques menos cantidad ¡Tu bebé se ha llevado su parte! Siempre es mejor extraerse frecuentemente pero durante poco tiempo que hacer extracciones muy largas, que te pueden cansar e incluso lastimar.

Una vez que tenemos esa leche, podemos empezar a guardarla. Si te sacas leche de un día para otro puedes mantenerla en la nevera sin ningún problema. Si te extraes en el trabajo para dárselo al día siguiente, una buena idea es llevar una bolsa nevera con bloque de frío, y mantenerla en un lugar fresco y apartado de la luz, hasta que llegues a casa; una vez en tu cocina, mete la leche inmediatamente en la nevera y ¡hasta el día siguiente! Quien le dé el biberón con tu leche puede sacarla de la nevera una rato antes para atemperarla y dársela a temperatura ambiente, o calentarla al baño maría o en calienta biberón. Pero si opta por calentarla cuidado con las quemaduras. Hay que probar la leche para que no esté demasiado caliente. Y por supuesto, nunca, nunca, calentar la leche en el microondas.

Si vas a estar mucho tiempo fuera de casa, puede que no tengas suficiente con la que te puedas extraer en el trabajo. O puede que hayas podido juntar el permiso de lactancia y a cambio de esos días de más, no puedas extraerte leche. Entonces tienes que empezar a sacarte leche unas semanas antes de incorporarte, y congelarla. En los congeladores que tenemos en casa, los del frigo combi, puedes tener la leche hasta 6 meses.
En caso de congelar leche, debes usar recipientes aptos para uso alimentario. Si son de plástico, tiene que tener en algún lugar este símbolo:
También puedes usar tarros de cristal, correctamente limpios y esterilizados, o las bolsas que algunas casas dedicadas a ello comercializan ya para su almacenamiento.
En cualquier caso, es bueno recordar estas premisas:
1.- Apunta siempre la cantidad de leche y la fecha de extracción y saca los más antiguos que tengan menos de 6 meses
2.- Guarda recipientes con distintas cantidades de leche. Algunos de ellos es mejor que tengan más cantidad y otros menos. Así podrás complementar las tomas de tu bebé aprovechando al máximo todas las cantidades. A la mayoría de las madres les funciona de la siguiente manera: descongelas un recipiente con una buena cantidad (150 ml o similar) y si el bebé se queda con hambre, sacas un recipiente con menos leche (50 ml o similar). Si quiere más, sacas otro pequeño. Descongelar en el momento pequeñas cantidades es mucho más fácil, y si el bebé luego no quiere más no hay que tirar leche.

Hay algunas mujeres cuya leche parece que cambia de aspecto al descongelarse y tiene un olor desagradable que muchas veces el bebé rechaza. Primero, si a ti te ha pasado, tranquila: tu leche no se ha estropeado y en realidad es segura para tu bebé. La leche materna tiene una enzima que se llama Lactasa, que se encarga de comenzar la digestión de la leche antes casi de que llegue al estómago del bebé, y ese mal olor y mal aspecto se deben, precisamente, a que esa enzima se ha activado con la congelación. No les pasa a todas las mujeres, sólo a aquellas que tienen en su leche más lactasa, o cuya lactasa se activa con más facilidad. Para actuar, primero tienes que saber si tú eres una de esas mujeres; una buena forma de hacerlo es antes de empezar a almacenar leche extrayéndote y congelando una pequeña cantidad. Basta con que esté en el congelador un par de días para que si tu leche reacciona activando la lactasa, esto sea evidente. Una vez transcurridos dos días, descongelas la leche y miras a ver. Si huele mal, ya sabes que tienes que actuar antes de congelar. Si no huele mal, tranquila: no va a oler mal nunca, así que puedes congelar directamente la leche que te extraigas.
Si eres de las primeras, aquellas cuya lactasa se activa y comienza a digerir la leche, entonces podrías "pasteurizar" tu leche antes de congelar. Es fácil:

1.- Te extraes la leche normalmente.
2.- Pones la leche en un cazo limpio, y lo llevas al fuego
3.- Cuando la leche empieza a hacer "burbujitas" alrededor del cazo, que entonces estará a unos 70 u 80 grados, quitas el cazo del fuego y lo pones en un bol lleno de hielo, para bajar la temperatura inmediatamente
4.- Cuando la leche esté fría, la congelas normalmente.

Así se desactiva la lactasa.

Bueno, `pues ya estás preparada para la incorporación al trabajo. Pronto tu bebé podrá incorporar otros alimentos a su dieta, y en ese momento empezarás a necesitar cada vez menos hacer uso de tu banco de leche. A partir de ahí, los retos serán otros, pero los abordaremos en otro post.

Raquel García
Monitora de La Liga de la Leche en León

martes, 23 de octubre de 2018

Me sabe a teta

                                                             ME SABE A TETA


A fresa, a chocolate, a nubes, a menta, a amor, a sol,a mamá, rica, dulce, a sal, a helado , a mar, a divertido, a cariño, a calor, a ti, es lo mejor del mundo, es un sabor rico, muy rico, a azucar, a agusto, a sueño, a espaguetis con tomate, a manzana, a naranja , a marcarrones con queso, a pizza a besos, a familia, a gominolas, a tetina.....


Estos son sólo algunos de los ejemplos  de lo que dicen algunos niñ@s amamantados un poco más mayores, niñ@as a las que se les ha preguntado a qué sabe la teta de mamá.
¡Qué de sabores para un mismo contenido! Aquí vemos que no todas las leches maternas son iguales, cada una se adapta al momento en el que está viviendo la lactancia con su bebé o con sus niños ya mayores pero todos coinciden en algo.....todo son sabores expectaculares...¿a quién no le gustaría saborear una nube? ¿o... saborear cariño?


A lo que realmente sabe la leche materna es a vida,






es a:
agua, celulas madre, proteinas , grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales, anticuerpos y beta-carotenos, enzimas digestivas, hormonas, inmoglobulinas, lactoferrina(protege contra microorganismos y ayuda a fijar el hierro),lisozima, lipasa(ayuda contra Giardia Lamblia),componentes bioactivos como  LOS MODULADORES DEL CRECIMIENTO, LAS ENZIMAS, LAS CÉLULAS que no se encuentra en la leche de vaca ni en las de fórmula  ,aminoácidos libres como la taurina(el niño no lo sintetiza pero es necesario para ácidos biliares y como posible neurotransmisor), carnitina, nucleótidos, oligosacáridos, acidos grasos poliinsaturados de cadena larga, minerales como el calcio, hierro, magnesio , sodio , potasio , cloro, fósforo,zinc,vitaminas A, B1,B2,B6,B12,C,D,E,K,acido nicotínico,acido pantoténico,biotina, ácido fólico...... 



TODO en proporciones exactas, a la temperatura ideal en un envase listo para servir en cualquier momento o circunstancia, y que luego no hay que lavar.
¿ Se puede pedir más?¿ Cómo no va a saber a tantas cosas?
 Sabe a todo eso aliñado con cercanía, cariño, amor, seguridad, salud, presencia, caricias, besos, arrullos, meceos, canciones...

 Sólo hay que ver a una madre lactando  y a su bebe que se rodean de una burbuja donde todo sobra, son el uno el universo del otro, su todo , no hay nada mas que ellos, sus ojos , el amor que desprenden las miradas, la seguridad... EL AMOR EN ESTADO PURO.


 Eva Miguélez, monitora de la Liga de La Leche.

miércoles, 20 de junio de 2018

Comunicado de La Liga de la Leche - España al comité ejecutivo de la AEP y a la organización del 66 congreso de la AEP


   Hace unos días conocimos el caso reciente de una madre pediatra con un bebé lactante de 3 meses al cual se le prohíbe el paso en el 66º Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP) celebrado en Zaragoza del 7 al 9 de junio de 2018, alegando una “ley de farmacia” (donde hay industria farmacéutica sólo pueden pasar personas acreditadas y el bebé no es una persona acreditada).

  Tras este lamentable hecho conocimos el comunicado que la AEP ha redactado con respecto a este incidente.

  Al bebé de esta pediatra se le niega su derecho fundamental a ser amamantado en cualquier lugar que sea necesario (bebé que además debido a su corta edad únicamente se puede alimentar de leche y en este caso, de leche materna), y a su madre se le niega el derecho que tiene como persona acreditada a asistir a toda charla de formación a la que quiera acudir. La única opción que tiene es darle el pecho fuera del recinto (y parece constar que no fue el único caso).

   En La Liga de la Leche España conocemos el buen hacer del Comité de Lactancia Materna de la AEP, nosotras mismas informamos a las familias de los estudios y artículos que publica dicho Comité para que sean de su utilidad. Por ello nos extraña aún más la respuesta que ha dado la AEP a la polémica surgida, en la que alega únicamente que el congreso se estaba desarrollando en un recinto privado en el cual se deben acatar las normas impuestas.

   Nos preocupa que la AEP acepte de buen grado una norma privada en la que se excluye a un bebé lactante (de sobra conocido que debe estar junto a su madre y junto a su pecho) de un congreso de pediatría, que por otro lado es una ciencia que aborda la salud de bebés y niños.

   Nos preocupa que se discrimine el derecho de una mujer a poder acceder a una formación continua por el hecho de ser madre lactante.

   Nos preocupa que lo que sí se permita en el Congreso es el patrocinio directo de empresas que vulneran el Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna
  https://www.unicef.org/spanish/nutrition/index_24805.html 
y que explica muy bien en su comunicado el Ihan
https://www.ihan.es/comunicado-de-ihan-al-comite-ejecutivo-de-la-aep-y-a-la-organizacion-del-66-congreso-de-la-aep/

Y por último, nos preocupa que la AEP anteponga un conjunto de excusas a la salud de un lactante y de su madre, cuando se supone que debemos todos remar en la misma dirección para conseguir tasas de lactancia materna más satisfactorias y duraderas.

   Esperamos que la AEP reflexione y ojalá este tipo de situaciones no vuelva a suceder.

En nombre de LLL Área España.
Coordinadoras LLL España 2018.
Marta Abad y Lucía Castillo.

miércoles, 13 de junio de 2018

¿Y según las madres?

Este blog se abrió hace unos meses con la intención principal de acercar la labor y la figura de La Liga de la Leche, concretamente a los grupos de Castilla y León y Asturias,  a las madres que nos siguen tanto en persona como a través de las Redes Sociales.
Entrada tras entrada, hemos informado sobre temas sensibles, ofreciendo el punto de vista y la sabiduría "liguera", y mostrando, desde el punto de vista de las monitoras, qué es y qué hace por vosotras La Liga de la Leche.

Ya en las reuniones físicas, esas que nos unen una vez al mes a todas las madres que integramos nuestras redes, la monitora a cargo de la reunión suele dedicar unos minutos a presentar La Liga, su historia, sus objetivos. Os ofrecemos, ya sabéis, apoyo madre a madre. De mi, madre a ti, madre.

Esto recuerda un poco a esos memes que circulan por Facebook de "lo que creen los demás que hago y lo que realmente hago". Desconozco si hay alguno diseñado para la figura de "La Monitora", pero en estas entradas y reuniones faltan a veces cómo nos veis vosotras, las madres. Porque a fin de cuentas todo lo que hacemos y decimos, lo hacemos y decimos por vosotras.

El caso es que hace unos días, en el grupo de La Liga de la Leche de León en Facebook, espontáneamente una madre abrió un post para decir al resto de mujeres lo que nosotras hemos significado para ella. Me pareció, no sólo maravilloso, sino oportuno ir despidiendo el curso con un testimonio de una de esas madres que ha formado, y formará para siempre parte, de esta red maravillosa que es La Liga de la Leche.

Una vez pedido el permiso, os dejo el testimonio de Laura.

Buenos días,nunca suelo publicar nada pero esta vez me gustaría hacer una excepción y me animo también a publicar esta fotografía para poner en valor la estupenda e impagable labor que llevan a cabo las mujeres que forman la liga de la leche en León ,en mi caso fue Raquel Balbuena Serrano ,amiga y gran profesional, la que me guió en el camino de la lactancia .En esta fotografía (omitimos la foto por razones de privacidad) mi hijo tenía seis meses ,hoy son ya 25 meses y vamos a continuar hasta que él lo decida. Antes de dar a luz mi información era totalmente nula ni lo había conocido en mi entorno, ahora sé que tomé la decisión correcta ,ver como mi hijo se ha alimentado los primeros meses de su vida sólo con mi alimento y posteriormente de forma natural ,hemos ido adaptando sus tomas a lo que él quería ,para consolarse, sentirse protegido o simplemente para estar juntos ,ha sido y es una experiencia que sin duda me ha hecho mejor persona .Tengo que decir también que nunca hemos tenido problemas ,no ha habido grietas ,ni crisis que yo me haya dado cuenta ,nada que lo pusiera difícil ,por eso quiero animar a todas aquellas que se inician en la maternidad que no siempre hay malas experiencias y que dejando que nuestro instinto nos oriente y con el consejo de las monitoras de La Liga si surge alguna duda ,se puede disfrutar de una bonita lactancia .Un saludo para todas .

Gracias, Laura. Yo también estuve ahí, encontré en la misma monitora el apoyo que necesitaba. Hasta tal punto sentí importante eso que hacía, que mira, aquí estoy, al otro lado del "madre a madre".
Nos vemos en la siguiente reunión.

martes, 5 de junio de 2018

"LA AGITACIÓN DEL AMAMANTAMIENTO II"

     

  ✱  Artículo recuperado y publicado por petición popular.


Hilary Flower
Saint Petersburg, FL, USA

Tomado de LEAVEN, volumen 39, número 4, agosto-septiembre 2003


  Es fácil imaginarse que en una madre con experiencia en la lactancia, que ha ayudado a muchas mamás a resolver sus problemas, ya nada afectaría sus experiencias personales con respecto al amamantamiento. Sin embargo hay que estar alertas, el fenómeno de la agitación del amamantamiento puede sucederle a cualquiera. Tener una clara perspectiva de la agitación del amamantamiento puede ayudarte, ya sea para entender a una madre que estás apoyando o a ti misma si vas en dirección hacia amamantar en tándem.


    Lo siguiente es una adaptación de Adventures in Tandem Nursing: Breastfeeding during Pregnancy and Beyond, (Las Aventuras del Doble Amamantamiento) la más reciente publicación de La Liga de la Leche Internacional.

   La agitación del amamantamiento no es divertida, y el embarazo parece ser la etapa específica para que se dé la agitación del amamantamiento (afectando a más de una tercera parte de las mujeres que amamantan durante el embarazo). Algunas mujeres embarazadas pueden decir con exactitud cuál semana sintieron por primera vez la agitación, y a pesar de que varía mucho de madre a madre, parece ser que a mediados del embarazo es cuando se inicia en la mayoría de las personas. Para muchas mujeres la agitación disminuye al final del embarazo, mientras que para otras este parece ser el periodo en que es más intensa.


   De cualquier manera, la agitación puede sucederle también a cualquier mamá que amamanta a un niño mayorcito inclusive sin que exista un nuevo embarazo. Cuando se amamanta embarazada, la agitación parece ser motivada exclusivamente por la succión del niño mayorcito, o puede suceder solamente cuando los dos niños amamantan simultáneamente las mamas que se embarazan mientras están amamantando a dos hermanos no gemelos parece ser que son a las que les sucede con más facilidad. En muchos casos la agitación puede no tener nada que ver, o muy poco con el embarazo o el amamantamiento de hermanos no gemelos.

"El mayor fenómeno con el que me enfrenté fue muy inesperado. Me había preparado para tener sentimientos negativos hacia mi niño mayorcito cuando naciera mi nuevo bebé, pero no sucedió. Los tres tuvimos una maravillosa relación de lactancia. Después cuando mi hijo tenía un año y mi hija como tres, mis sentimientos cambiaron. Amamantar a mi hija se convirtió en una experiencia terrible. Ella todavía tenía mucha necesidad de lactar y yo ya no podía más. Me sentía incómoda, angustiada, y enojada cuando ella estaba en el seno. Mis emociones y reacciones eran primarias y muy fuertes". ---Elisa, New York

    La naturaleza precisa de la agitación varía enormemente de mujer a mujer. Algunas madres describen un sentimiento de irritación.
"Es casi imposible describir lo que se siente; es como si pudieras convertir el sonido de clavos contra un pizarrón, en una sensación física. Algunas veces la agitación me producía ganas de gritar a todo lo que dan mis pulmones, y al mismo tiempo dar de vueltas en un círculo muy pequeño una y otra vez". ---Lisa, California

    Para algunas es más como piel de gallina.
"Lo mejor que puedo hacer es decir que sentía como si tuviera insectos recorriendo todo mi cuerpo, y no me los pudiera sacudir. Comenzaba difícil y molesto, y pronto se hacía intolerable. La gente me preguntaba, “¿Duele mucho?” , y yo pensaba, “ojalá” El dolor lo hubiera podido manejar. Esto iba mucho más allá que el dolor, esto era rarísimo, muy extraño" ---Barbara, Minesota

    Algunas veces es como si tuvieras tu mente en contra de ti, --y el bebé.
"Sentía una urgencia poderosísima de parar de amamantar inmediatamente. Era una reacción visceral, de las entrañas, como una comezón, que me ponía tensa, ansiosa, de malas y agitada. Era muy confuso, porque no sentía dolor, y yo estaba decidida a amamantar a mi hijo tanto tiempo como lo necesitara. El sentimiento sólo venía cuando Jake amamantaba, y pronto desaparecía cuando el terminaba." ---Sarah, Texas

    La severidad de la reacción varía de ligera (“¿Por que ya no disfruto amamantar a mi hijito?” a extrema (“¡Ahhhhhh! ¡Quítenme de aquí a este niño!”). Algunos le llaman repulsión a la lactancia. En ciertas ocasiones, las madres no se dan cuenta de la agitación hasta que el dolor del seno disminuye y el deseo de separarse persiste.

    La agitación del amamantamiento puede venir de nuestras raíces como mamíferos. La agresión maternal no es poco común en el mundo animal durante el tiempo de destete, y es posible que el embarazo haga que nuestros cuerpos piensen que es tiempo de destetar.



"Me sentí como mi perro de la niñez cuando destetó a sus perritos sólo levantándose y caminando cada vez que querían amamantar. El sentimiento que tenía mientras lactaba embarazada sólo se puede describir como “primario” --- era tan instintivo huir de la lactancia que casi no me podía controlar. Sentía una urgencia muy fuerte de levantarla, aventarla y salir corriendo lejos de ella. De ninguna manera estaba preparada para ello y me sentía como la peor madre del planeta. Después de mi experiencia, he hecho una encuesta informal ente mis colíderes y otras mamás de LLL que amamantaron durante el embarazo, y la mayoría experimentaron emociones negativas muy poderosas al amamantar estando embarazadas!. ---Kelly, Georgia

    Las historias de las madres acerca de la agitación nos dejan claro que esta no es un reflejo de la relación de la madre con el hijo y ni siquiera de sus sentimientos acerca de la lactancia. Parece ser una instancia en que la sabiduría del cuerpo y la conciencia personal son muy útiles. ¿Es posible que formas alternativas de acurrucarnos con el niño pudieran ayudar a la relación de la madre con su hijo? ¿Es que la madre está agotada? Se sugiere que trate de alimentarse mejor, descansar más, y que pase más tiempo a solas. Recuérdenle de hacer todo lo que le sea posible para consentirse a sí misma, ¡a nadie le hace daño!  Una madre se dio cuenta de que incluso un pequeño descanso de la lactancia representa una gran diferencia.
"Me di cuenta de que levantarme y caminar durante algunos segundos me ayudaba a recobrar un sentido de paz". ---Helene, Ontario, Canadá

    Encontrarás más ideas prácticas para manejar la agitación del amamantamiento en Adventures in Tandem Nursing, por Hilary Flower.

Hilary Flower amamantó a dos hermanos no gemelos durante 18 meses. Ella vive en Florida con su pareja, Ben, su hija Nora Jade (5) y su hijo Miles (2). Adventures in Tandem Nursing es su primer libro.


Traducciones cortesía de Lucia Stone

Revisión Lavinia Belli

martes, 10 de abril de 2018

"Agitación en el amamantamiento"

  El primer testimonio apesadumbrado que escuché fue el de una madre en una de nuestras reuniones. Hará al menos ocho o nueve años.

  Esa madre intentaba describir la sensación visceral de rechazo que sentía hacia su hijo cuando se acercaba para pedirle pecho. No entendía a su cuerpo ni sus reacciones incontroladas. Ella amaba a su hijo sobre todas las cosas y de un tiempo a esta parte no soportaba la sola idea de que el pequeño se acercara a su pecho. Esta madre sufrió por su hijo, sufrió por no entender a su cuerpo y sobre todo sufrió al intentar ocultar la vergüenza que le suponía poner palabras a sus emociones y expresarlas frente a otras madres.
  Cuando por fin habló y no solo no sintió rechazo del resto de las madres, sino que se sintió envuelta, apreciada y "escuchada", descubrió su liberación y abrió un nuevo tema en nuestras reuniones. 
  Ese día, esa madre, nos ayudó a todas porque nos enseñó un reconocimiento distinto de las emociones propias y de cómo acercarse a las emociones del otro acompañándolo, aportando y no juzgando.

La idea que me vino entonces a la cabeza fue lo sabia que es la naturaleza. 
Tengo un amigo que cría caballos y él nos decía que las yeguas se comportan de forma curiosa cuando se quedan de nuevo preñadas y aún no han destetado al potro anterior. ¿Adivináis?  
 ¡Rechazan al potrillo! 
En ocasiones ¡incluso a coces! 


 Hace unos años, poca información podíamos encontrar de la "agitación del amamantamiento", porque es un tema que aún hoy  se desconoce el origen y la causa. Hay hipótesis que tienen más que ver con la experiencia cualitativa de lo testimonios de las madres que con la evidencia científica. 

   Es un tema tan desconocido, tan poco evidenciado y en cierto modo tabú, por el juicio que nos supone reconocer ese rechazo descontrolado y visceral imposible de evitar y muy difícil de describir, que lo hemos tomado como un tema a proponer de forma cíclica en nuestros encuentros con madres.

 Así que si te acercas por nuestras reuniones, conocerás de manera directa a otras madres que han vivido esta situación en algún momento de sus lactancias.

 Ahora podemos encontrar algún artículo de opinión en blogs y webs y eso significa que le estamos dando visibilidad y por tanto hay posibilidades de que en algún momento alguien tenga un proyecto de investigación que nos esclarezca el origen y nos enseñe a comprender mejor nuestra biología. De momento tenemos que confiar en nuestro cuerpo y en nuestro sentir visceral y aprender a manejar esta agitación. 


  En ocasiones nos ayudará saber qué hicieron otras madres, tal vez decidamos destetar a nuestro hijo o intentar manejar los momentos de cercanía al pecho, tal vez busques un espacio de tranquilidad y pidas ayuda para que tu hijo vaya al parque en los momentos de menos control...

 Te animamos a compartirlo con nosotras, porque hablarlo es descubrir que no estás sola, que lo que te pasa les sucede a otras madres y juntas encontramos alternativas en el manejo práctico de la vivencia.

Raquel. Monitora de La Liga de la Leche en Segovia.

martes, 16 de enero de 2018

Sexualidad y Lactancia

De vez en cuando, en el grupo de León y a instancias de las madres, hacemos una charla sobre sexualidad y lactancia.
Muchas veces el tema interesa sobre todo por investigar los métodos anticonceptivos durante esta etapa, aunque detrás suele haber un secreto: a muchas mujeres no les apetece el sexo y no saben si lo que les pasa es normal o no.
Creo que es importante tener claro una cosa: no se puede distinguir sexualidad de lactancia, porque no hay distinción; la lactancia forma parte de la sexualidad femenina, es una etapa más de nuestro ciclo sexual. De hecho, durante una toma se segregan hormonas que también están presentes en las relaciones sexuales de pareja. Y tanto es así, que hay mujeres que confiesan, las más de las veces con mucho pudor y hasta con culpa, que sienten excitación sexual durante las tomas.

Hace unas semanas leía con estupor una entrada en un blog que se supone feminista, donde la autora afirmaba que a quien le pasa esto tiene un problema y ha de hacérselo mirar; una afirmación que sólo denota una profunda ignorancia (y de paso, una total falta de empatía y sororidad) sobre el ciclo sexual femenino y concretamente, sobre el proceso de una toma.
Pero vayamos por partes.
Durante una tetada, aparte de prolactina, la mujer segrega grandes cantidades de oxitocina, que es la hormona encargada de eyectar la leche fuera del pecho. La oxitocina, también llamada hormona del amor, se segrega también durante el parto, siendo la responsable de las contracciones uterinas y del reflejo de eyección del feto; y durante un encuentro sexual, para las mujeres la oxitocina es la responsable de las contracciones del orgasmo y para los hombres es la hormona que causa la eyaculación. Además, durante una tetada una mujer también segrega, de manera paralela y como consecuencia de la oxitocina, grandes cantidades de endorfinas. Queda claro así, que no es tan raro que una mujer sienta placer sexual mientras amamanta, puesto que las hormonas que segrega son las encargadas, percisamente, de proporcionar ese placer sexual.
Ahora bien; si estamos llenas de esas maravillosas hormonas, ¿por qué parece que no tenemos ganas de tener sexo de pareja? Pues precisamente porque estamos llenas de esas hormonas, no necesitamos más. La naturaleza así se encarga de que sólo tengamos ojos para nuestros bebés, brazos para nuestros bebés, porque ellos nos necesitan. Nuestras parejas ya son adultas y se supone que se las pueden arreglar solitas, y que, además, entienden que las necesidades de ese nuevo ser están por encima de las suyas.
De todas formas, es cierto que cuando ese puerperio va desapareciendo y nosotras vamos retomando otras formas de contacto sexual, muchas mujeres se encuentran con que tienen algunas dificultades. A veces los primeros encuentros sexuales no son muy agradables, y eso puede hacer que la mujer madre en los primeros meses posponga el sexo con su pareja.
Volvemos de nuevo a las hormonas que intervienen en la lactancia, pero esta vez sí nos vamos a centrar en la prolactina.
Durante los primeros 180 días tras el parto (unos 6 meses) los niveles de prolactina y de oxitocina son muy altos. La naturaleza se asegura así de que la lactancia se establezca debidamente y que el bebé, que aún no puede tomar otros alimentos que no sean la leche de su madre, tiene una buena cantidad de esa leche. A partir de esos 6 meses, y por una cuestión de economía, la lactancia se hace más "mecánica" y los niveles basales de esas hormonas bajan. Pero mientras la prolactina esté alta las mujeres que amamantan pueden sentir un déficit de lubricación vaginal durante sus relaciones sexuales con penetración. Usar lubricantes químicos y tener presente que hay muy buen sexo que no lleva consigo penetración pueden ayudar mucho.
 Y sobre todo, la paciencia de las parejas, la empatía con sus compañeras, y que dispongan de información adecuada sobre cómo se desarrolla en la mujer esta etapa de su vida, son fundamentales para que todo vuelva a fluir, no como antes eso seguro, pero de manera igual de estupenda.

Raquel García
Monitora del grupo de La Liga de la Leche en León