Querida mamá,
En La Liga de la Leche sabemos que la lactancia es mucho más que "alimentar" a tu bebé; es, en esencia, una relación viva, fisiológica y afectiva que se construye día a día. A veces, las dificultades del camino nos hacen olvidar que este acto es un arte que requiere tiempo para fluir de forma natural.
Hoy quiero compartir contigo cómo puedes nutrir ese vínculo emocional tan especial durante la lactancia directa:
- Siente el poder de la oxitocina: Durante cada toma, tu cuerpo libera oxitocina, la "hormona del amor", que no solo ayuda a que la leche salga, sino que promueve un apego profundo y te ayuda a responder con mayor sensibilidad a las necesidades de tu pequeño.
- Escucha el "diálogo" biológico: ¿Sabías que tu cuerpo y el de tu bebé conversan? A través de la succión, la saliva del bebé envía señales a tu sistema inmunitario para que produzcas anticuerpos específicos si él está luchando contra una infección. Además, tu leche cambia por la noche, aportando melatonina para ayudarle a regular su sueño y calmarse.
- Prioriza la cercanía y el contacto: El contacto piel con piel desde el nacimiento y la cohabitación (tener al bebé cerca de ti) son las bases para establecer una relación de confianza mutua. Amamantar directamente te permite interactuar más con tu hijo y brindarle un consuelo que va más allá de la nutrición.
- Busca tu "tribu" y apoyo: El papel de tu pareja es fundamental para que puedas concentrarte en este cuidado tan íntimo. Pero también es vital el apoyo de otras madres; compartir experiencias nos ayuda a comprender mejor a nuestros hijos y a nosotras mismas.
Cuando el entorno no acompaña es importante reconocer que, a veces, las madres recurrimos a la extracción de leche no por deseo, sino porque el sistema nos ha fallado. La falta de permisos de maternidad adecuados y la separación temprana en el trabajo son barreras externas que dificultan la lactancia directa. En La Liga de la Leche creemos que la sociedad debe transformarse para que amamantar sea un derecho protegido, valorando el trabajo reproductivo que realizas.
Recuerda que cada gota de leche y cada momento de cercanía cuentan. Amamantar es una oportunidad de crecimiento personal que nos enriquece como mujeres en todas las facetas de nuestra vida.
Si necesitas un espacio para hablar, compartir tus dudas sobre el agarre o simplemente sentirte escuchada, te esperamos en nuestras reuniones. ¡No estás sola en este camino!
Raquel. LLLSegovia
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