Lo que la ciencia nos dice a las familias
¡Hola a todas las familias! Como monitora de La Liga de la Leche, una de las preguntas que escucho con más frecuencia en nuestras reuniones es si la lactancia materna "descalcifica" o debilita los huesos de la madre a largo plazo. Es una preocupación natural: queremos dar lo mejor a nuestros bebés, pero también queremos estar sanas para verlos crecer. Hoy quiero compartir con vosotros un rayito de luz desde la divulgación científica que nos aporta mucha tranquilidad.
La "hucha" de calcio y el embarazo
Es cierto que tanto el embarazo como la lactancia demandan grandes cantidades de calcio. Durante la gestación, el esqueleto del bebé necesita unos 30 gramos de este mineral, especialmente en el tercer trimestre. Para cubrir esta necesidad, el cuerpo de la madre es asombroso: aumenta la absorción intestinal de calcio y, si es necesario, moviliza una pequeña cantidad de sus propios huesos.
Un estudio esperanzador: El proyecto PEAK-25*
Recientemente, un estudio sueco muy robusto llamado PEAK-25 siguió a casi 700 mujeres desde los 25 hasta los 35 años. ¿El objetivo? Ver si haber tenido hijos o haber amamantado dejaba una huella negativa en la densidad mineral ósea (BMD) a largo plazo.
Aquí tenéis las conclusiones clave que solemos comentar en nuestros grupos de apoyo para vuestra tranquilidad:
- Tener hijos no daña tus huesos: El estudio demostró que la paridad (haber tenido uno o más hijos) no tiene un impacto negativo en el esqueleto. De hecho, se observó que la densidad ósea en la columna vertebral era incluso un poco mayor en las mujeres que habían sido madres en comparación con las que no.
- La lactancia prolongada es segura: Amamantar durante muchos meses (incluso más de 15 meses acumulados) no afecta a la salud ósea final. Aunque es cierto que mientras amamantamos se producen pérdidas temporales de densidad ósea (de un 3% a 4% en la cadera), estas son transitorias.
- La recuperación es total: El cuerpo humano tiene una capacidad de recuperación asombrosa. Una vez que se produce el destete, el esqueleto recupera su densidad original en un periodo de unos dos años. Al llegar a los 35 años, no hay diferencias significativas entre los huesos de una madre y los de una mujer de su misma edad que no ha tenido hijos.
La mirada de La Liga de la Leche
Desde nuestra filosofía, creemos que la lactancia es la forma ideal de iniciar la relación con nuestros hijos y que este proceso favorece el crecimiento de la mujer no solo como madre, sino como persona. Saber que nuestro cuerpo está biológicamente diseñado para afrontar estas demandas y recuperarse por completo nos permite disfrutar de la lactancia con más confianza.
El apoyo de la pareja y la familia es vital para que la madre pueda concentrarse en estos cuidados, fortaleciendo así todo el tejido familiar.
Si tienes dudas sobre la postura, el agarre o simplemente necesitas compartir tu experiencia, te esperamos en nuestras reuniones gratuitas. Recuerda que "la ayuda que una madre puede prestar a otra es de vital importancia".
¡Nos vemos en el próximo círculo!
P.D.: Si quieres saber más sobre grupos de apoyo o cómo contactar con una monitora, no dudes en visitar nuestra web oficial.
Raquel. LLLSegovia
*Lisa Egund, Linnea Malmgren, Anthony D Woolf, Fiona E McGuigan, Kristina E Akesson, Recovery of BMD after pregnancy and breastfeeding—a 10-yr prospective observational study of 25-yr-old women, Journal of Bone and Mineral Research, Volume 40, Issue 12, December 2025, Pages 1360–1369, https://doi.org/10.1093/jbmr/zjaf087

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