Declaración de posición de LLLIsobre la administración de fórmula a base de leche de vaca como complemento a los bebés amamantados para prevenir la alergia a la leche de vaca
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Raleigh, North Carolina, USA, marzo de 2026 – La Liga de La Leche Internacional (LLLI) está muy preocupada por las recientes recomendaciones de algunos alergólogos y pediatras que sugieren la suplementación regular con fórmula a base de leche de vaca para los bebés amamantados con el fin de prevenir la alergia a la leche de vaca, especialmente cuando se administra en los primeros tres días después del nacimiento.1
Las investigaciones han demostrado que es mejor evitar la suplementación con fórmula a base de leche de vaca para prevenir la alergia a la leche de vaca. Aunque ha habido estudios limitados que recomiendan la suplementación regular con fórmula a base de leche de vaca durante unos meses para prevenir alergias, estos estudios tienen evidencia insuficiente o contradictoria.2
El uso rutinario de fórmula a base de leche de vaca en el período crítico de recién nacido beneficia a las empresas de fórmulas comerciales más que a las y los propios bebés. 3 Las investigaciones han demostrado que una o un bebé exclusivamente amamantado que nunca ha tomado fórmula a base de leche de vaca no tiene un mayor riesgo de alergia a la leche de vaca y puede tener un riesgo menor. La exposición a la fórmula en los primeros días de vida es lo que aumenta el riesgo de alergia a la leche de vaca en las y los bebés susceptibles. 4
«Una estrategia perjudicial es mantener a las y los bebés suplementados con fórmula a base de leche de vaca para inducir tolerancia, cuando la intención es la lactancia materna exclusiva. Esto aumenta el riesgo de destete prematuro, viola la agencia y los derechos de la madre para decidir cómo alimentar a su bebé, y aumenta el riesgo de morbilidad y mortalidad tanto para la madre como para su bebé». (Dra. Anne Eglash, médica del Equipo Asesor Médico de la Liga de La Leche Internacional)
La norma mundial recomendada para una alimentación infantil óptima para la salud de la madre y la niña o el niño es la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y la continuación de la lactancia durante dos años o más. 5 La recomendación de complementar con fórmula a base de leche de vaca no tiene en cuenta el riesgo de que las y los bebés desarrollen otras enfermedades en ausencia de lactancia exclusiva, los cambios en el tracto gastrointestinal (GI) de la o el bebé, ni el impacto físico y emocional en quienes se destetan antes de lo planeado. 6 Se ha demostrado que las y los bebés prematuros que no son alimentados exclusivamente con leche humana presentan tasas más altas de enterocolitis necrotizante, enfermedad que puede poner en peligro su vida. 7
Las recomendaciones de proporcionar y mantener la suplementación regular de fórmula a base de leche de vaca pueden sabotear la lactancia exclusiva. La suplementación es una de las principales razones del destete prematuro. 8 El destete prematuro aumenta la morbilidad y la mortalidad tanto para la madre como para el bebé, incluso en países de ingresos altos. Las familias pueden enfrentarse a objeciones de profesionales de la salud que se preocupan por la prevención de alergias, a pesar de que la prevalencia de la alergia a la leche de vaca en niños que viven en países de ingresos altos es solo de aproximadamente el 2 al 3 %. 9
Desde 1956, la Liga de La Leche (LLL) ha apoyado a familias de todo el mundo para que alcancen sus objetivos de lactancia. Una amplia experiencia global demuestra que la lactancia exclusiva sigue siendo un objetivo alcanzable, incluso cuando se produce una suplementación temprana con fórmula.
LLLI concluye que no hay evidencia suficiente para respaldar el uso continuo de suplementación con fórmula a base de leche de vaca para prevenir la alergia a la proteína de la leche de vaca. Se debe evitar la suplementación durante los primeros días después del nacimiento, a menos que esté médicamente indicado o que sea una elección informada de los padres tras el asesoramiento de la o el profesional de la salud. Si la suplementación es médicamente necesaria, se debe preferir la leche de la propia madre o de donantes. 4,5 Esto es particularmente importante en vista de los riesgos establecidos que la suplementación innecesaria con fórmula a base de leche de vaca supone para la salud materna e infantil. Si no se dispone de leche extraída por la madre o de leche humana de donantes, se debe considerar la edad de la o el bebé, los recursos de la familia y el impacto en el establecimiento de la lactancia al sopesar el riesgo para la salud de cualquier uso de fórmula comercial infantil regular o especializada. 4,10
La Liga de La Leche seguirá apoyando la lactancia materna exclusiva como un objetivo importante, independientemente del estado de la suplementación en los primeros días después del nacimiento.
Referencias
1 A. Eidelman, “Alerta Roja: Lactancia Materna Exclusiva Amenazada” [«Alerta roja: la lactancia exclusiva está amenazada»], Medicina de la Lactancia Materna 19, núm. 11: 825-826 (2024), https://doi.org/10.1089/bfm.2024.0320 .
2 C. Dupont et al., “Suplementos de fórmula infantil a base de leche de vaca en bebés amamantados y prevención primaria de la alergia a la leche de vaca: Un comentario del Comité de Nutrición de la Sociedad Francesa de Pediatría”], Archives de Pédiatrie 30, núm. 8: 591-594 (2023), https://doi.org/10.1016/j.arcped.2023.07.005 .
4 A. Kellams et al., “ABM Clinical Protocol #3: Suplementary Feeds in the Healthy Term Breastfed Neonate” «Protocolo clínico ABM n.º 3: Tomas suplementarias en el recién nacido a término sano amamantado, revisado en 2017», Breastfeeding Medicine 12, no. 3: 188–198 (2017), https://doi.org/10.1089/bfm.2017.29038.ajk .
5 Organización Mundial de la Salud y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), «Curso de capacitación sobre la Iniciativa “Hospital Amigo del Niño” para el personal de maternidad: guía del facilitador» (2020), https://www.who.int/publications/i/item/9789240008892 .
6 A. Stuebe, “Los riesgos de no amamantar para madres y bebés”], Reviews in Obstetrics & Gynecology 2, no. 4: 222-31 (2009), PMID: 20111658; PMCID: 2812877, https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2812877/ .
7 R. Moak et al., “Explorando los vínculos entre la enterocolitis necrotizante y la alergia a las proteínas de la leche de vaca en lactantes prematuros: una revisión narrativa”, Frontiers in Pediatrics , 11:1274146 (2023), https://doi.org/10.3389/fped.2023.1274146 .
8 M. McCoy, “In-Hospital Formula Feeding and Breastfeeding Duration” [«Alimentación con fórmula en el hospital y duración de la lactancia»], Pediatrics,146, núm. 1: e20192946 (2020), https://doi.org/10.1542/peds.2019-2946 .
9 C. Edwards et al., Cow Milk Allergy [«Alergia a la leche de vaca »] (Actualización de octubre de 2025), StatPearls Publishing, NCBI Bookshelf (2026), consultado en marzo de 2026, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK542243/ .
10 S. Halkan et al., “EAACI Guideline: Preventing the Development of Food Allergy in Infants and Young Children” (actualización de 2020) [«Guía de la EAACI: Prevención del desarrollo de alergias alimentarias en lactantes y niñas y niños pequeños»] (Actualización de 2020), Pediatric Allergy and Immunology 32: 843–858 (2021), https://doi.org/10.1111/pai.13496 .
Para consultas de los medios de comunicación, póngase en contacto con Jessica Weirmier, administradora de relaciones públicas, por correo electrónico: jweirmier@llli.org
En esta charla que nos ofrece para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna, nos inicia en la nueva experiencia que es comenzar la alimentación complementaria con nuestras criaturas.
Leticia nos introduce respondiendo a las dudas más habituales, qué es y qué no es, cuáles son sus objetivos, cuándo empezar, qué alimentos ofrecer y cuáles evitar. Nos habla de la cantidad y de cómo hacerlo. También nos introduce en el BLW o baby led weaning.
En esta charla, además, Leticia nos da unas nociones básicas de actuación frente a atragantamientos y nos explica de forma didáctica qué hacer en estas situaciones.
Nos habla de forma clara y sencilla de los hitos del desarrollo que nos dirán si nuestro bebé está preparado para comenzar a tomar otros alimentos.
También nos recuerda que nosotros ofrecemos alimentos nutritivos, seguros y saludables y el bebé elige el alimento y la cantidad que quiere comer. Confiar en nuestras criaturas nos marcará la pauta a seguir.
Leticia nos conecta con nuestros hijos e hijas y nos da la oportunidad de comenzar esta nueva etapa de sus vidas con confianza, respeto y responsabilidad.
Esperamos que disfrutéis como nosotras de su charla. Hemos adaptado el inicio porque en la grabación inicial surgieron contratiempos, aun así, esperamos que os aporte información valiosa a todas las familias que estáis iniciando esta nueva etapa.
Carolina es odontóloga y ha basado su formación en la búsqueda de herramientas para abordar de manera global la salud bucodental. Además es madre de tres hijos y esta experiencia le ha aportado la visión multifactorial y el afán del trato respetuoso con los niños. En su presentación nos ha regalado una frase para el recuerdo: "Las sonrisas más bonitas no tienen dientes".
En esta charla, Carolina comparte con nosotras su interés en la prevención a edades tempranas y cómo esta tiene un papel fundamental a lo largo de la vida. Nos explica con un lenguaje sencillo e imágenes, cómo afecta la falta de lactancia materna en el desarrollo anatómico y funcional de nuestro cráneo y cómo la ausencia de lactancia materna, nos priva de muchos beneficios.
Carolina nos hace sonreír al contarnos que la nariz sirve para respirar y la boca para comer, cómo esta simple verdad nos hace personas más sanas. Por qué tenemos diferentes rasgos físicos dependiendo del lugar de origen donde nuestros antepasados han habitado...
Una presentación didáctica y profesional que nos acerca a la fisiología y a la anatomía de una forma impecable y sencilla. Se nota el cariño en sus palabras y consigue acercar con sus palabras aunque la charla sea virtual.
La charla de Carolina es un foco de esperanza porque "la pescadilla puede nadar al revés".
Desde La Liga de La Leche (LLL) España queremos expresar nuestro cariño más profundo hacia los habitantes de La Palma y, sobre todo, de la zona afectada por la erupción del volcán de Cumbre Vieja. Con tantas personas evacuadas de sus hogares y sufriendo pérdidas tan devastadoras, queremos expresar nuestra solidaridad y deseos de que les lleguen las ayudas necesarias para poder seguir adelante a pesar de lo que hayan perdido.
En situaciones de emergencias como ésta, la experiencia en países desarrollados y en desarrollo demuestra que hay que prestar atención especial a las personas más vulnerables y, entre ellas, están las madres y los bebés lactantes. Desde LLL queremos hacer un llamamiento para que cualquier persona que necesite información sobre lactancia y alimentación de lactantes y niños/as pequeños/as sepa que puede ponerse en contacto con las monitoras voluntarias de LLL que están presentes en muchas partes del territorio español. Los contactos de las monitoras se pueden encontrar en nuestra página web: http://www.laligadelaleche.es/grupos_de_apoyo/index.htm
LLL trabaja a través de voluntarias en todo el mundo para apoyar a familias lactantes y en situaciones de emergencia es más importante que nunca reforzar este apoyo para asegurar que aquellas familias desplazadas que lo deseen, puedan continuar amamantando a sus hijos y ofreciéndoles el alimento óptimo para su crecimiento y desarrollo, que es más importante que nunca en momentos de crisis.
En el caso de las familias que alimentan a sus hijos con leche de fórmula, también es esencial que quienes les brinden apoyo directo tengan en cuenta sus necesidades particulares, sobre todo si se encuentran alojadas en refugios de emergencia. Es esencial que tengan acceso a agua segura, lugares para preparar la leche de fórmula de manera higiénica (no en un baño) y limpiar los utensilios de modo que no ponga en peligro la salud de sus bebés.
Uno de los elementos que se están observando en la emergencia de La Palma, como en tantas emergencias del mundo, es la llegada y solicitud de donaciones de leches de fórmula infantil y de crecimiento. Aunque en la mayoría de los casos éste es un proceso bien-intencionado, la experiencia demuestra que para mejor proteger a los bebés, es necesario que la compra y distribución de alimentos infantiles se haga de manera controlada y con evaluaciones individuales para asesorar las necesidades de cada bebé y familia, ofreciéndoles ayuda individualizada. Esta ayuda puede ir desde reforzar su confianza en la lactancia (que siempre será la opción más segura y óptima para el bebé, incluso en situaciones de estrés extremo) a informarles de la relactación, conseguir extractores de leche, utensilios para alimentar a sus hijos y leche de fórmula adecuada para su bebé…
En ese mismo contexto, queremos hacer referencia a la Guía Operativa de Alimentación de Lactantes y Niños/as Pequeños/as en Emergencias (GO-ALNP-E, https://www.ennonline.net/file/download/3218) elaborada por expertos mundiales en nutrición en emergencias del Grupo Medular para la Alimentación de Lactantes y Niños/as Pequeños/as en emergencias, conocido en inglés como “IFE Core Group”. En ese documento se detallan los elementos clave para asegurar la protección de los niños y niñas más pequeños y sus madres o cuidadores principales en emergencias como la de La Palma. Instamos a los trabajadores de emergencia y a personas que quieran ayudar a los desplazados por la emergencia que lo utilicen como referencia para mejorar la ayuda ofrecida y nos ofrecemos para responder a sus preguntas y a guiarles en cómo implementarlo de manera efectiva.
Se recomienda comenzar a introducir los
alimentos complementarios alrededor de la mitad del primer año. Antes de este
tiempo, el sistema digestivo del bebé no ha madurado lo suficiente como para
digerir y procesar adecuadamente ningún otro alimento que no sea la leche
materna. Hay que fijarse si el bebé está listo. Las señales que indican que el
niño ya está listo para otros alimentos incluyen: si el bebé se sienta solo sin
ayuda, si ya no empuja hacia afuera con la lengua alimentos que se le den a
probar, si muestra un interés genuino en lo que usted come, si intenta
alimentarse por sí mismo.
Los
bebés varían ampliamente en cuanto a la edades a la cual están listos para
alimentos complementarios. Esperar hasta que su bebé de señales que muestran que está listo le ayudará
a prevenir alergias en el futuro.
Un
bebé exclusivamente amamantado probablemente no necesitará ningún otro alimento
hasta que cumpla 6 meses.
Sin
embargo, cada niño es diferente - algunos bebés están listos para otros
alimentos un poco antes de los 6 meses, y otros no están listos hasta un tiempo
después.
Busque
las siguientes señales:
un
incremento en el número de veces que el niño pide mamar que no se
relaciona con una enfermedad o con la erupción de dientes,
interés
creciente en los alimentos que otros consumen en la mesa,
la
habilidad de sentarse solo,
el que ya
no use la lengua para sacar de su boca algún alimento que llegue a probar
y la
habilidad de tomar cosas en las manos y llevárselas a la boca.
Cada niño le dirá cuando está listo para otros alimentos
entre los 6 y 12 meses de edad. Generalmente habrá una comida donde la familia
se reúna y el bebé esté en las piernas de alguien o en una silla alta. Y cuando
usted tome un bocado, los ojos del bebé seguirán su tenedor hasta que aquel
llegue a su boca con una mirada que parece decir: "como te pudiste comer
esto sin darme a mí". O si el bebé está sentado sobre las piernas de algún
miembro de la familia, intentará tomar la comida que está sobre el plato, la
pondrá en su boca y rápidamente repetirá la hazaña. Alrededor de los cuatro
meses habrá una etapa cuando el bebé comience a tomar todo lo que alcance (como
la comida del plato de la madre) pero si alcanza a metérsela a la boca, no
muestra interés en comérsela. Cuando
su bebé comience a comer mayor cantidad de otros alimentos, no se le olvide
darle el pecho primero, antes de ofrecer los demás alimentos. También sepa que
el bebé no necesita grandes cantidades, solo una cucharadita para empezar. Los
demás alimentos aún no son tan buenos para su bebé como la leche materna.
Durante el primer año, el bebe solo se estará acostumbrando a otros sabores y
texturas. El plátano machacado es un
alimento muy fácil con que empezar y la mayor parte de los bebés lo aceptan
bien. Comidas altas en proteína siguen después - un hueso de pollo para que el
bebé mordisque (aunque no tenga dientes), carne tierna y en trozos muy
pequeños, etc. Es bueno esperar para introducir los huevos y la leche de vaca
hasta después del primer año de vida. La filosofía de la Liga de La Leche en cuanto a la nutrición
se aplica a los bebés que comienzan a comer otros alimentos así como al resto
de la familia: "Una buena nutrición significa ingerir alimentos sanos y variados, tan cerca de su estado natural
como sea posible". No es necesario comprar potitos para bebé. La asociación española de pediatría hace
las siguientes recomendaciones: La
situación ideal es que el niño permanezca los 6 primeros meses con lactancia
materna exclusiva. Pasado este periodo, se introducen en la dieta alimentos
distintos de la leche. A esto se denominaalimentación complementaria(link is external).
Son alimentos que “complementan” la leche, pero NO la sustituyen. La leche
(preferiblemente materna) sigue siendo la principal fuente nutritiva durante
todo el primer año de vida y una fuente importante de nutrientes en el segundo
año y después. A
partir de los 6 meses de vida, las necesidades nutricionales del niño aumentan
y la leche no cubre sus requerimientos. Por otro lado, desde el punto de
vista psicomotor, la mayoría de los bebés ya están preparados. Son capaces de
mantenerse sentados, muestran interés por los alimentos, pueden cogerlos y llevarlos
a la boca. Además, a esta edad se pierde el reflejo de extrusión, que hace que
los niños expulsen la cuchara con la lengua. También saben mostrar hambre o
saciedad con sus gestos. Es, por tanto, la edad idónea para comenzar a probar
nuevos alimentos, sabores y texturas.
A los 8 meses, la mayoría de niños también
pueden consumir alimentos que se pueden comer con los dedos. A los 12 meses, la
mayoría de los niños puede comer el mismo tipo de alimentos que el resto de la
familia La lactancia materna sigue ofreciendo un
aporte nutricional importante pasado el primer año de vida. Debido a que la
leche materna tiene un contenido de grasa relativamente alto comparada a la
mayoría de los alimentos complementarios, es una fuente clave de energía y
ácidos grasos esenciales. La leche materna es mucho más que un alimento. Además de
aportar una tercera parte de las calorías diarias a un niño de 1 a 3 años,
protege de infecciones, mejora el desarrollo intelectual y emocional y previene
enfermedades a largo plazo. ¡Y suele ser algo agradable para ambas partes! Por
todo ello,es aconsejable mantener la
lactancia mientras la madre y el hijo lo deseen Existe un reconocimiento creciente de que la
alimentación complementaria óptima está relacionada no sólo con el qué se come,
sino también con el cómo, cuándo, dónde y quién alimenta al niño.
Entre
los 6 y 12 meses se pueden introducir prácticamentetodoslos
alimentos, salvo los pequeños y de consistencia dura (como los frutos secos,
trozos de zanahoria cruda, uvas), por el riesgo de atragantamiento. El orden es
totalmente indiferente. No es necesario ceñirse a un estricto calendario de
introducción que puede provocar frustración y confusión a los padres. No
obstante, es aconsejable ofrecer cuanto antes alimentos que contengan hierro,
como las carnes y los cereales enriquecidos con hierro.
Lo ideal es ofrecer alimentos propios de la zona, según la
cultura y los gustos familiares, introduciendo gradualmente una dieta variada y
agradable. La comida es un acto social, por lo que es buena idea que el niño
coma con el resto de la familia, probando los mismos alimentos y aprendiendo de
ellos.
Al principio, no se deben dar alimentos que pueden
contener muchos nitratos (como la remolacha, espinacas y zanahoria). Tampoco se
debería añadir azúcar ni sal durante el primer año. Después, es conveniente
utilizar pequeñas cantidades de sal yodada.
En cuanto al gluten (contenido en el trigo, cebada y
centeno), lo más adecuado es introducirlo en pequeñas cantidades, al mismo
tiempo que se continúa dando el pecho. Dejar que el niño mordisquee un trozo de
pan es una forma fácil de ofrecerlo.
Si
el bebé hace un mínimo de4 tomas de pecho diarias,
no necesita otros alimentos lácteos (como yogur, queso, “leches artificiales”
en papillas). No es necesario introducir “leche artificial” para preparar las
papillas de cereales industriales en un bebé amamantado. Algunas alternativas
son prepararlos con leche materna extraída, con las verduras o con las frutas.
Se pueden utilizar cereales que se disuelven en agua, sémola de arroz (cereal
sin gluten) o sémola de trigo, pan o pasta (cereal con gluten).
La leche de vaca no se debe dar antes de los 12 meses de
edad (puede producir microsangrado intestinal). Los derivados lácteos también
se deben evitar en el primer año en niños con alto riesgo de desarrollar
alergia a las proteínas de la leche de vaca (antecedentes de alergia en
familiares de primer grado). En niños de bajo riesgo alérgico es aceptable
introducir pequeñas cantidades de derivados lácteos con el resto de alimentos,
antes de los 12 meses, siempre que no se convierta en la bebida principal.
Es
importante dejar que el niño vaya probando, respetar sus gustos, alimentarle
despacio y con paciencia, minimizando las distracciones (evitar la televisión)
y, sobre todo, no forzar ni obligarle a comer. Hay que recordar que hasta el
año de vida se debe ofrecer primero el pecho y luego los otros alimentos que
complementan a la leche. Información
elaborada por elComité
de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.http://www.llli.org/lang/espanol/lactancia.htmlhttp://enfamilia.aeped.es/autores/comite-lactancia-materna-aep