lunes, 1 de octubre de 2018

Voy a trabajar y tengo que separarme de mi bebé. ¿Podré continuar la lactancia? (I)


  Según los datos sobre la evolución de la lactancia materna en nuestro país en los últimos años,  todavía un gran porcentaje de bebés son destetados entre los 3 y los 6 meses. ¿Por qué muchas mujeres que habían planeado dar el pecho no llegan hasta los seis meses? Aparte de la pérdida de la cultura de la lactancia en nuestra sociedad, la reincorporación al trabajo después de la baja maternal es uno de los motivos principales del abandono de la lactancia.

  Las madres empezamos a pensar en la vuelta al trabajo ya durante el embarazo y a considerar las opciones de las que disponemos: quedarnos en casa, dejar a nuestro bebé con un miembro de la familia o alguien de confianza,  encontrar una buena guardería o una madre de día para que lo cuiden durante la jornada laboral....

  Es difícil saber cómo nos vamos a sentirnos al respecto antes de que nazca nuestro bebé, le cojamos en brazos y le demos el pecho. Muchas madres se sorprenden por la fuerza del vínculo que se crea con el bebé y los grandes cambios que se producen en sus perspectivas y prioridades.   Antes de tomar cualquier decisión, imagina qué te hará sentir más feliz y piensa cómo puedes conseguirlo. Trata de impedir que los demás te digan qué debes hacer o sentir. Seguro que tú encontrarás las mejores soluciones para tus circunstancias.




  Cuando una nueva madre debe volver al trabajo puede experimentar un gran sentimiento de pérdida. En lugar de prepararte para la separación, explora tus derechos laborales, pues quizá puedas tomarte un permiso por maternidad más largo y, en todo caso, deja que el cariño fluya libremente entre los dos. Da el pecho según los deseos de tu bebé, mantenlo cerca día y noche y disfrutad el uno del otro. No es necesario acostumbrarlo a la separación con antelación.

  Cuando llegue el momento de organizar tu vuelta al trabajo, seguir dándole el pecho mantendrá este vínculo biológico y emocional. Para tu bebé, mamar será lo que te haga especial. La persona que te sustituya puede dar biberones o vasitos, u otros alimentos -según la edad del bebé-, cambiar pañales..., pero sólo tú podrás proporcionarle esa excelente proximidad y la alegría de mamar. Dar el pecho es una manera maravillosa de celebrar vuestra reunión al final del día. Ambos necesitaréis y disfrutaréis de esos momentos en que os sentaréis juntos y os ocuparéis el uno del otro, antes de las preocupaciones de las tareas de la casa.



  Las mujeres que trabajan fuera de casa o que necesitan separarse de sus bebés suelen valorar mucho los momentos que pasan amamantando a sus hijos/as y saborean con gran placer la ternura, la calidez y la intimidad que les aporta la lactancia. Consideran que la intensidad de la relación que establecen con el bebé mientras lo amamantan les ayuda a compensar todas las horas que tienen que pasar lejos de sus familias. Además, la lactancia tiene un efecto calmante y relajante sobre ellas.


   Aunque a veces no es fácil, cada vez hay más personas que están convencidas del valor de la lactancia materna y, al mismo tiempo, se sienten tan comprometidas con su carrera profesional, que están dispuestas a asumir ambos tipos de responsabilidades. Hace algunos años las mujeres decían: “Me voy a reincorporar al trabajo. ¿Cómo debería destetar al bebé?”. Ahora dicen: ¿Cómo puedo compatibilizar el trabajo y la lactancia?



PREPARARSE CON ANTELACIÓN
 Esta es una etapa en tu vida en la que necesitas todo el apoyo posible, así que aprovecha toda la ayuda que te puedan ofrecer: la pareja, tu familia, amigos, vecinos, canguro, guardería...

¨        Planifica con antelación quién cuidará al bebé, ya que deben conocerse ambos y establecer un vínculo afectivo mutuo.  Busca una persona que comparta tu estilo de crianza, que sea partidaria de la lactancia y que tenga al niño en brazos a menudo y lo consuele cuando llore. Aunque desees ser la primera de la lista de tu bebé, él/ella necesita confiar en la persona que lo cuida cuando tú no estás. 


 

QUÉ COMERÁ CUANDO YO NO ESTÉ


    Dependiendo de la edad del bebé, la madre dispone de diferentes opciones. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva –sólo leche materna- hasta al menos los primeros 6 meses de vida. A partir de ahí, se puede ir introduciendo la alimentación complementaria poco a poco, en función de la madurez del bebé, manteniendo la LM  hasta los 2 años y a partir de ahí tanto como la madre y el niño/a deseen.
    Otra posibilidad que puedes barajar sería la de alternar la lactancia materna con la artificial (lactancia mixta). 
    Si el bebé tiene más de 4 meses, es posible contemplar la opción de avanzar la introducción de sólidos, pero no antes. 

    Esto es lo que el COMITÉ DE LACTANCIA MATERNA de la AEP (Asociación Española de Pediatría) recomienda:



* EXTRACCIÓN DE LA LECHE MATERNA.

Muchas madres reconocen que extraerse la leche en el trabajo les brinda una forma de seguir “conectadas” íntimamente con su bebé. Extraer la leche estimula la producción y evita la ingurgitación. Tanto si se planea extraerse la leche manual o mecánicamente, la técnica requiere algo de práctica, por lo que es bueno ensayar con anterioridad antes de la reincorporación y considerar las primeras semanas como de entrenamiento.

La clave de la extracción consiste en reproducir el reflejo de eyección que provoca la succión del bebé y el contacto de sus labios. Es de mucha utilidad visualizar al bebé; para algunas madres resulta también de ayuda aplicar calor en los pechos o masajearlos, así como estimular ligeramente los pezones antes de comenzar la extracción. Establecer una rutina y encontrar un sitio y un horario cómodo y tranquilo para extraer la leche puede ayudar a estimular un mejor flujo. Al principio, la cantidad de leche puede ser pequeña; con la práctica aumenta, aunque es normal que la cantidad varíe de una extracción a otra.

EXTRACCIÓN MANUAL:
Para muchas madres, la extracción manual resulta adecuada, fácil y gratis. El contacto de la mano con la piel del pecho puede ser más estimulante que un aparato extractor y, por lo tanto, facilita la bajada de la leche. Además la leche extraída manualmente contiene un mayor nivel de sodio que la extraída con el sacaleches: Después de masajear el pecho, cógelo con el pulgar por encima, a unos 3-4 cm de distancia del pezón, y los dedos por debajo formando una “C”. Empuja los dedos hacia la caja torácica (costillas). Rueda los dedos hacia fuera igual que se imprimen en un papel las huellas dactilares. Repetir rítmicamente, rotando los dedos alrededor del pecho. Cambia de pecho cuando el flujo disminuya considerablemente. La cantidad de leche aumenta si se alternan varias veces 3-5 minutos de extracción manual con unos minutos de masaje. El procedimiento total dura unos 20-30 minutos.

Antes de extraerse leche, es importante seguir unas normas básicas de higiene:  lavarse bien las manos antes y recoger la leche en un recipiente limpio y apto para el uso alimentario. La extracción nunca debe doler y hay que evitar dañar al delicado tejido del pecho.

USO DE UN SACALECHES

TIPOS
Hay muchos tipos de extractores de leche materna en el mercado. Sigue las instrucciones del fabricante cuando uses cualquier tipo de sacaleches. Encontrar el modelo adecuado depende de la preferencia de cada madre y el uso que le va a dar. No es lo mismo sacarse leche de vez en cuando, o para algunas tomas semanales, que extraerse dos tomas diarias. Los mejores sacaleches manuales son los que imitan el efecto de una jeringa o los que pueden utilizarse con una sola mano. La madre tendrá que aprender qué ritmo de succión le va mejor.
Los sacaleches eléctricos y a pilas, en general, son más rápidos, si bien hay diferencias según marcas y modelos. Si es de extracción sencilla (un pecho cada vez) ayuda el hecho de cambiar de pecho varias veces en la misma sesión. El tiempo total invertido suele ser de unos 20-30 minutos. Los sacaleches dobles (los dos pechos a la vez) acortan el tiempo de extracción y ofrecen el máximo de estímulo.

MANTENIMIENTO: Es necesario limpiar en profundidad el extractor antes de su primer uso, así como lavar y aclarar las partes que han tenido contacto con la leche cuidadosamente después de cada uso.

ALMACENAMIENTO DE LA LECHE MATERNA.

ENVASES: Pueden ser de plástico duro o de vidrio aptos para uso alimentario (los que llevan grabado el símbolo de la copa y el tenedor), bien lavados con agua caliente y jabón, y  aclarados.  También se venden bolsas especialmente diseñadas para el almacenamiento de leche materna. No olvidar poner la fecha antes de almacenar el envase.

¿CUÁNTA LECHE?: No es necesario sacarse de una vez toda la leche que se pretende dejar al bebé. Tampoco es necesario mantener separadas las distintas cantidades que se vayan extrayendo a lo largo del día.
Se recomienda guardar la leche en pequeñas cantidades, de 60 a 120 ml para facilitar su posterior uso. Así es fácil calentar o descongelar la cantidad sin desperdiciarla, según el hambre del bebé.

¿QUÉ TENGO QUE TENER EN CUENTA?: Siempre que las cantidades previamente extraídas se hayan mantenido a una temperatura entre 0 y 15 grados, se puede utilizar el mismo recipiente para guardar la leche recién extraída, por un período máximo de 24 horas, para luego seguir las recomendaciones de almacenamiento  de acuerdo con la fecha y hora de la primera extracción. Si la leche previamente extraída se ha mantenido entre 19 y 22 grados, el tiempo total de almacenamiento no debe exceder las 10 horas desde la primera extracción. Y si la leche se ha mantenido a 26 grados, el tiempo total de almacenamiento no deberá exceder las 8 horas desde la primera extracción.

¿EN LA NEVERA O EN EL CONGELADOR?: La leche materna refrigerada mantiene casi todas sus propiedades. La congelación puede hacer que se pierdan algunas propiedades, pero sigue siendo un alimento superior a alternativas artificiales. Muchas madres prefieren tener algo de leche materna congelada “por si acaso”, aunque normalmente su hijo/a tome leche refrigerada del día anterior.


TIEMPOS DE ALMACENAMIENTO

La leche materna se puede guardar:
·         A temperatura ambientede 19º a 26º C, de 4 a 8 horas   Los recipientes tapados (mejor con una toalla fresca) y en lugar lo más fresco posible.
·         En bolsa térmica, entre -15º y 4º C, 24 horas.  Los acumuladores de frío deben estar en contacto con los recipientes de leche. Abrir la bolsa sólo si es indispensable.
·         Refrigerada entre 0º y 4º C, de 3 a 8 días.  Extraer la leche con cuidado para que no se contamine. Conservarla en la parte central trasera de la nevera.

La leche materna congelada se puede guardar:
·         En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.

·         En un congelador con puerta separada pero que es parte de la nevera (tipo Combi): 3-6 meses. (La temperatura varía según la frecuencia con que se abra la puerta).

·         En un congelador separado (tipo arcón o comercial), con temperatura constante de 19ºC: 6-12 meses.

La leche almacenada más tiempo suele estar buena, pero algunas grasas se descomponen con el tiempo. 


UTILIZACIÓN DE LA LECHE ALMACENADA

       Cuando se refrigera la leche humana se separan sus componentes –ya que no está homogeneizada-, y hace falta agitarla suavemente para que se mezclen. No es necesario calentar excesivamente la leche materna; basta con que llegue a los 36-37º C, que es como sale de nuestro cuerpo. Además, el hecho de calentarla demasiado destruye componentes muy valiosos. Es conveniente agitarla antes de comprobar la temperatura.

      La leche de algunas mujeres se altera cuando lleva unos días congelada, y tiene un olor extraño, como a grasa rancia o jabón. Se debe a que la lipasa (una enzima digestiva que viene en la leche para ayudar al bebé a hacer la digestión) actúa sobre las grasas de la leche y empieza a desintegrarlas. No es malo, pero puede que al bebé no le guste. El problema se puede evitar calentando la leche sin llegar a hervir inmediatamente después de la extracción y después enfriándola rápidamente y congelándola.

     Para descongelar la leche materna se puede colocar el recipiente dentro de otro recipiente más grande con agua caliente. Nunca directamente sobre el fuego. La leche materna no debe hervirse y el uso del microondas está desaconsejado.


CÓMO ADMINISTRAR LA LECHE AL BEBÉ

       Como es difícil saber qué cantidad va a tomar el bebé, sobre todo al principio, y a fin de no desperdiciar la leche materna, es conveniente mantenerla en un recipiente distinto del que se lleva a la boca el bebé. Se empieza por ofrecer al bebé pequeñas cantidades en el recipiente de elección (vaso, cuchara, jeringa, biberón) y, si quiere más, se va rellenando del recipiente que se ha descongelado, de modo que la leche del recipiente original no entre en contacto con la saliva del bebé.  Así se podrán guardar las cantidades que el bebé no haya tomado, ya que, siempre que no haya estado en contacto con la saliva del bebé, la leche descongelada puede mantenerse refrigerada otras 24 horas.

¨        Ofrecer la leche al bebé antes de que tenga demasiada hambre puede hacer que el proceso sea más tranquilo. Y si el bebé parece tener hambre justo antes de que la madre regrese, se puede intentar calmarle con sólo una pequeña cantidad de leche, para que su madre pueda darle el pecho en cuanto llegue.

¨        No hace falta que acostumbres a tu bebé al biberón antes de volver al trabajo. Algunos rechazan el biberón cuando es su madre quien se lo ofrece, pues saben que el pecho está cerca, pero pronto se acostumbran a tomarlo de la persona que les cuida. No hay que meter la tetina en la boca del bebé sino dejar que sea el bebé quien la tome por su cuenta, sin forzar. A veces es útil probar diferentes posturas para darle un biberón, ofrecérselo caminando o meciéndole en brazos. También se pueden probar diferentes tipos de tetinas, o calentar la tetina bajo un chorro de agua templada. Recordar que el bebé siempre puede tomar perfectamente la leche de la madre con taza o con cuchara.
En bebés menores de 4 semanas o en bebés que todavía no han adoptado una buena técnica de lactancia, el uso del biberón puede crear confusión con el pezón, por lo que no se recomienda su uso. Es preferible utilizar un vasito o una jeringuilla.

¨        Si el niño/a no quiere ni vaso ni biberón, pero tampoco parece hambriento, no es conveniente insistir. Algunos niños/as prefieren esperar a que vuelva mamá y se pasan la tarde mamando más frecuentemente o aumentan la demanda por la noche y así compensan. Algunas madres, en estos casos, prefieren dormir junto a sus hijos/as para que sea más fácil la lactancia.


Ana Isabel Barriga Martín
Monitora de la Liga de La Leche

Información extraída de "El Arte Femenino de Amamantar", Liga de La Leche Internacional y de nuestro folleto "Lactancia y Trabajo", Liga de La Leche de Castilla y León, Valladolid




miércoles, 19 de septiembre de 2018

FUNCIONAMIENTO DEL PECHO I: LAS HORMONAS DE LA LACTANCIA




       Hace unos días, una compañera monitora compartió con el resto del grupo esta imponente imagen que encabeza la entrada de hoy.  En ese momento, pensé que era extraño que precisamente una parte tan importante de la anatomía humana, tan importante que le debemos, nada más y nada menos que haber llegado hasta nuestros días, sea tan desconocida para la gran mayoría de las personas, tanto hombres como mujeres.

        Pensando en una posible entrada para esta semana, volvió a mi cabeza esta imagen, y creí que sería buena idea dedicar unas líneas a recordar cómo funciona este órgano tan desconocido y a la vez tan importante.

       Hace ya muchos años, cuando empezaba a interesarme como madre esto de la lactancia, llégó a mis manos por recomendación de otra madre, un  conocidísmo libro, de un conocidísmo pediatra, que en su día me entusiasmó, y que fue probablemente el gérmen de lo que ahora soy, como madre y como monitora. Me refiero al libro "UN REGALO PARA TODA LA VIDA",  de Carlos González.

       Ese libro decía una cosa que en su día me pareció tremendamente divertida. Era algo así como que había pocas cosas más aburridas que un pecho por fuera, y que visto uno vistos todos. Que era por dentro donde estaba lo interesante. Curiosamente, es por fuera donde la mayoría de los mortales más variación encontramos. Hay pechos de mil tamaños, formas y colores. Con pezones igualmente de muchos formatos y características, y la experiencia nos dice que practicamente todos, tanto pechos como pezones, con poquísimas excepciones (al contrario de lo que en multitud de ocasiones nos dicen), sirven para amamantar. Y esto es así, precisamente porque lo interesante, está por dentro, y estamos hablando de una de las maquinarias más perfectas que existen en la naturaleza

       La mama está formada, resumiendo mucho, por un tejido glandular y un conjunto de conductos, llamados galactóforos, que desembocan en el pezón en varios orificios, por los que sale la leche. El tejido glandular, está formado por una serie de células productoras de leche. La producción de leche, se rige principalmente por dos hormonas, la prolactina y la oxitocina. Ambas hormonas, son producidas por la hipófisis, en la base del cerebro, y se producen principalmente, cuando el bebé estimula el pezón al mamar.

     La prolactina se encarga de la producción de leche. Tras el parto, el desprendimiento de la placenta desencadena la producción de prolactin. Esta prolactina hace que las células productoras de leche se pongan a funcionar. Como hemos dicho, también la succión del bebé hace que se produzca prolactina, por lo que es posible producir leche sin necesidad de que haya habido parto (ese es el motivo por el que algunas madres adoptantes consiguen amamantar a sus hijos), lo que pasa es que tras el parto, esa producción de prolactina es enorme, lo que asegura que el inicio de producción de leche sea mucho más rápido.

       Cuanta más succión se produce, más prolactina se segrega y por tanto más  leche fabrican los pechos. Cuanto más frecuentes sean las tomas, más leche habrá. Ese es el motivo de que una madre de gemelos pueda producir más leche, y de que se pueda producir leche suficiente para tres o más bebés. A mayor número de bebés mamando, mayor es la producción de prolactina y más leche se produce. 

     Otra curiosidad, durante la noche, el nivel de prolactina es más elevado, el bebé consigue más leche con menos esfuerzo (precisamente cuando tanto la madre como el bebé pueden estar más adormilados y menos alerta, la lactancia se ve "ayudada" por este hecho), de ahí la enorme importancia de las tomas nocturnas.

       La oxitocina, es una hormona que se la conoce como "la hormona del amor". Se libera en muchos momentos de la vida. Durante el orgasmo, durante el parto, cuando comemos algo que nos gusta mucho, y también cuando el bebé mama. Es una hormona directamente relacionada con el placer, y en el fondo, su función está ligada a perpetuar la especie, ya que está presente en  todas las funciones que garantizan nuestra supervivencia. ¿Porque, qué mejor manera de conseguir  que funciones como procrear, parir, alimentarnos y hacer lo propio con nuestras crías,  se lleven a cabo, que hacer que se obtenga placer en ello?.

       La oxitocina es responsable de la salida de la leche, y no sólo se produce cuando el bebé mama, sino que también se produce de forma refleja por ejemplo, cuando el bebé llora, cuando la madre piensa en su hijo, al ver una imagen suya, etc etc. Ese es el motivo por el que algunas madres lactantes comienzan a gotear leche con sólo escuchar el llanto de un bebé.

       Hay una tercera hormona que actúa enla lactancia. Se llama FIL (factor inhibidor de la lactancia), y lo que hace es actuar a nivel individual en cada mama, "parando" la producción de leche cuando un pecho no se vacía o se vacía pocas veces, para evitar que el pecho "estalle". Esta hormona está presente en la leche, y actúa inhibiendo la producción de cada pecho de manera independiente, de manera que si el bebé mama mucho, en el pecho quedará poco factor inhibidor y se seguirá produciendo leche, y si mama poco, pues pasará lo contrario, la producción de leche en ese pecho se inhibirá.  Este es el motivo de que cuando baja la frecuencia de las tomas y la leche se queda mucho tiempo en el pecho, baja la produccion. 

     Así es como se ajusta a la perfección la producción de leche, gracias por una parte a la prolactina, y por otra al FIL, siempre y cuando al bebé se le permita mamar cuando y cuanto quiera, es decir A DEMANDA. 

       Ya hemos visto cómo se controla el volúmen de leche producida, pero también se sabe que la composición de la leche varía, en función de las necesidades del bebé, y esta composición  depende de la forma en la que el bebé mame. 

       La cantidad de grasa va aumentando a lo largo de la toma, por eso es tan diferente la leche del principio de la toma,  (con menos contenido en grasas y más agua, destinada a hidratar) que la del final (con un gran contenido en grasas).  Por eso cuanta más leche de un pecho tome el bebé, más grasa tomará. Cuando termina la toma, esa  leche rica en grasa que queda, se irá diluyendo, y en la siguiente toma, tendrá más o menos grasa en función del tiempo que haya pasado entre las dos tomas. Por tanto, si un bebé ha tomado poca grasa en una toma, la siguiente la hará antes, de ese modo la leche se habrá diluido poco y será rica en grasas. Por el contrario si en una toma ha ingerido mucha grasa porque ha tomado gran cantidad del leche del final, estará más saciado, tardará más tiempo en pedir más teta, la leche se habrá diluido más y cuando tome será menos grasa.

     Hay por tanto tres mecanismos para modificar el volumen y la composición de la leche en cada toma, y que en definitiva garantizan que el pecho siempre cumpla con las necesidades del bebé:

- la cantidad de leche que mama en la toma. Relacionado directamente en cada bebé con la duración de la toma, si toma más o menos leche del final
- cuánto tiempo pasa entre una y otra toma: Relacionado con la composición de la leche según el tiempo que haya tenido para "diluirse", así como con el efecto inhibidor de la leche que queda en la mama.
- si mama de un solo pecho o de los dos

     Es posible que si actuamos sobre uno sólo de estos aspectos, por ejemplo, fijando las tomas cada x tiempo,  el bebé pueda modificar los otros dos y corregir la producción y composición de la leche según sus necesidades, pero es altamente improbable que si se actúa sobre dos de estas variables, la lactancia pueda transcurrir con normalidad. Otro día hablaremos sobre cómo se puede obstaculizar o interferir en el mecanismo de la lactancia y las consecuencias en el volumen y composición de la leche.

       Estos tres aspectos son imposibles  de controlar para nosotros, porque no se puede saber cuánta leche ha tomado el bebé, ni cuánta grasa o agua o azúcares contenía, ni si necesita mamar de los dos pechos o sólo de uno. El único que conoce el mecanismo de control es el bebé, por lo tanto la mejor manera de asegurarse que tanto la cantidad del leche producida, como su composición son las adecuadas, es dejar que sea él el que decida sobre cuándo, cuánto mama y si lo hace de uno o de los dos pechos.

       Cuando la lactancia es  a libre demanda, cuando nos olvidamos del reloj, cuando confiamos plenamente en nosotras y en nuestro bebé como mamíferos, podemos tener la casi absoluta seguridad de que la naturaleza no nos va a fallar y hará su parte. Y cuando todo fluya, que lo hará, habrá llegado el momento de disfrutar del REGALO que la lactancia nos brinda.


Paloma Arribas
Monitora de LLL en Valladolid



























martes, 31 de julio de 2018

SOMOS UNA ETAPA






Fui un día a la piscina aprovechando el  buen tiempo, y allí me encontré con una mamá que venía a las reuniones y ya desde hace un tiempo ha dejado de venir.

Nos saludamos con una sonrisa como que nos conociéramos de toda la vida. Yo me senté con mis peques y una vez todo listo me tumbé en la toalla justo enfrente de ella , mirando a esa mamá y esa peque de ya 3 años.



Ahí me dí cuenta de que la Liga de la Leche es una etapa en la vida de muchas mamás, una etapa a veces muy dura,  otras muy satisfactoria, una etapa que tiene fin, a muchas mamás no las volvemos a ver, otras muchas mamás vienen durante mucho tiempo, otras  aún años más tarde las saludamos con un efusivo abrazo cuando nos encontramos, otras(como las monitoras) nos quedamos……somos una etapa pero  QUÉ ETAPA TAN BONITA.



 

Me sentí muy orgullosa de todas las monitoras de la Liga de la Leche, de nuestra implicación, de cómo somos con las mamás , de cómo ayudamos, escuchamos…muchas veces no hemos podido hacer otra cosa que eso y otras muchas , muchísimas hemos salvado lactancias, o hemos sido el apoyo que una mamá , que  una persona necesita en un momento en el que es muy vulnerable, hemos formado vínculos con mamás , nos hemos sentido identificadas, preocupadas, tristes, alegres, orgullosas de sus logros y su esfuerzo y constancia, hemos hecho amigas, conocidas….

Ahí seguía yo con mis pensamientos cuando nuestras niñas empezaron a jugar juntas. Veía a esa peque, esa mamá, recordando cuando las conocí, una mamá agobiada, una bebé que hoy estaba ahí echándose kilos de crema para el  sol , riendo y jugando.

Invité a la mamá a mi toalla mientras las niñas jugaban y después de reir , y hablar …me dijo: “si no fuera por vosotras, no habríamos conseguido la lactancia y  fíjate, 3 años más tarde ¡seguimos ¡¡ Gracias!”

Al final pasamos todo el día juntas en la piscina, las peques jugaban todo el rato, en el agua en las toallas, hablábamos  de diferentes temas, dos personas que en otras circunstancias no se hubieran conocido compartieron un día muy agradable.

Ella me decía que ahora la peque no paraba y la era imposible acudir a las reuniones, algo lógico pero que piensa mucho en nosotras.

Me daba cuenta que compartíamos muchos puntos en común sobre la crianza de nuestros peques ,y ahí estábamos, dos mamás con sus peques disfrutando de un día de piscina.

Somos una etapa pero…qué de cosas pasan , se logran , se conservan y surgen de esta BREVE pero valiosa PRIMERA ETAPA.



EVA M. MONITORA DE LA LIGA DE LA LECHE.

martes, 26 de junio de 2018

Lactancia Materna y Ecología



Lactancia Materna y Ecología

La lactancia materna es una práctica natural, de alimentación y crianza que protege el medio ambiente ya que no consume recursos naturales y no genera desechos.
Este tipo de lactancia produce cero desechos en comparación con la alimentación artificial, ya que no hay residuos de envases, biberones de plástico o botellas de agua plásticas. Los biberones y las tetinas tardan mucho en descomponerse cuando de desechan y contribuyen directamente a la contaminación del plástico en todo el mundo.
Tal como señala la WABA* en su artículo “Sí a la lactancia, ¡no a la contaminación plástica!, la lactancia materna es una decisión climáticamente inteligente  que ayuda a garantizar la seguridad alimentaria incluso en tiempos de crisis. Proteger, promover y apoyar la lactancia materna como un recurso natural sostenible es crucial para la salud de nuestro planeta y su gente.
Por el contrario, la alimentación artificial deja una gran huella ambiental que contribuye al agotamiento de los recursos naturales, la degradación ambiental y el cambio climático de varias maneras. La producción lechera, la producción, el envasado, el almacenamiento, la distribución y la preparación de preparados para lactantes provocan emisiones de gases de efecto invernadero y escasez de agua que agravan aún más el cambio climático. 

Frente a estas prácticas tan extendidas en nuestra sociedad moderna, la naturaleza ha equipado a las mujeres con todo lo necesario para producir leche materna en la cantidad y calidad requerida por sus hijos.

Ahora decide tú el tipo de crianza y alimentación que deseas para tus hijos.




*Fuente: Extracto del artículo “Sí a la lactancia, ¡no a la contaminación Plástica! De la WABA (World Alliance for Breastfeeding Action).

miércoles, 20 de junio de 2018

Comunicado de La Liga de la Leche - España al comité ejecutivo de la AEP y a la organización del 66 congreso de la AEP


   Hace unos días conocimos el caso reciente de una madre pediatra con un bebé lactante de 3 meses al cual se le prohíbe el paso en el 66º Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP) celebrado en Zaragoza del 7 al 9 de junio de 2018, alegando una “ley de farmacia” (donde hay industria farmacéutica sólo pueden pasar personas acreditadas y el bebé no es una persona acreditada).

  Tras este lamentable hecho conocimos el comunicado que la AEP ha redactado con respecto a este incidente.

  Al bebé de esta pediatra se le niega su derecho fundamental a ser amamantado en cualquier lugar que sea necesario (bebé que además debido a su corta edad únicamente se puede alimentar de leche y en este caso, de leche materna), y a su madre se le niega el derecho que tiene como persona acreditada a asistir a toda charla de formación a la que quiera acudir. La única opción que tiene es darle el pecho fuera del recinto (y parece constar que no fue el único caso).

   En La Liga de la Leche España conocemos el buen hacer del Comité de Lactancia Materna de la AEP, nosotras mismas informamos a las familias de los estudios y artículos que publica dicho Comité para que sean de su utilidad. Por ello nos extraña aún más la respuesta que ha dado la AEP a la polémica surgida, en la que alega únicamente que el congreso se estaba desarrollando en un recinto privado en el cual se deben acatar las normas impuestas.

   Nos preocupa que la AEP acepte de buen grado una norma privada en la que se excluye a un bebé lactante (de sobra conocido que debe estar junto a su madre y junto a su pecho) de un congreso de pediatría, que por otro lado es una ciencia que aborda la salud de bebés y niños.

   Nos preocupa que se discrimine el derecho de una mujer a poder acceder a una formación continua por el hecho de ser madre lactante.

   Nos preocupa que lo que sí se permita en el Congreso es el patrocinio directo de empresas que vulneran el Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna
  https://www.unicef.org/spanish/nutrition/index_24805.html 
y que explica muy bien en su comunicado el Ihan
https://www.ihan.es/comunicado-de-ihan-al-comite-ejecutivo-de-la-aep-y-a-la-organizacion-del-66-congreso-de-la-aep/

Y por último, nos preocupa que la AEP anteponga un conjunto de excusas a la salud de un lactante y de su madre, cuando se supone que debemos todos remar en la misma dirección para conseguir tasas de lactancia materna más satisfactorias y duraderas.

   Esperamos que la AEP reflexione y ojalá este tipo de situaciones no vuelva a suceder.

En nombre de LLL Área España.
Coordinadoras LLL España 2018.
Marta Abad y Lucía Castillo.

miércoles, 13 de junio de 2018

¿Y según las madres?

Este blog se abrió hace unos meses con la intención principal de acercar la labor y la figura de La Liga de la Leche, concretamente a los grupos de Castilla y León y Asturias,  a las madres que nos siguen tanto en persona como a través de las Redes Sociales.
Entrada tras entrada, hemos informado sobre temas sensibles, ofreciendo el punto de vista y la sabiduría "liguera", y mostrando, desde el punto de vista de las monitoras, qué es y qué hace por vosotras La Liga de la Leche.

Ya en las reuniones físicas, esas que nos unen una vez al mes a todas las madres que integramos nuestras redes, la monitora a cargo de la reunión suele dedicar unos minutos a presentar La Liga, su historia, sus objetivos. Os ofrecemos, ya sabéis, apoyo madre a madre. De mi, madre a ti, madre.

Esto recuerda un poco a esos memes que circulan por Facebook de "lo que creen los demás que hago y lo que realmente hago". Desconozco si hay alguno diseñado para la figura de "La Monitora", pero en estas entradas y reuniones faltan a veces cómo nos veis vosotras, las madres. Porque a fin de cuentas todo lo que hacemos y decimos, lo hacemos y decimos por vosotras.

El caso es que hace unos días, en el grupo de La Liga de la Leche de León en Facebook, espontáneamente una madre abrió un post para decir al resto de mujeres lo que nosotras hemos significado para ella. Me pareció, no sólo maravilloso, sino oportuno ir despidiendo el curso con un testimonio de una de esas madres que ha formado, y formará para siempre parte, de esta red maravillosa que es La Liga de la Leche.

Una vez pedido el permiso, os dejo el testimonio de Laura.

Buenos días,nunca suelo publicar nada pero esta vez me gustaría hacer una excepción y me animo también a publicar esta fotografía para poner en valor la estupenda e impagable labor que llevan a cabo las mujeres que forman la liga de la leche en León ,en mi caso fue Raquel Balbuena Serrano ,amiga y gran profesional, la que me guió en el camino de la lactancia .En esta fotografía (omitimos la foto por razones de privacidad) mi hijo tenía seis meses ,hoy son ya 25 meses y vamos a continuar hasta que él lo decida. Antes de dar a luz mi información era totalmente nula ni lo había conocido en mi entorno, ahora sé que tomé la decisión correcta ,ver como mi hijo se ha alimentado los primeros meses de su vida sólo con mi alimento y posteriormente de forma natural ,hemos ido adaptando sus tomas a lo que él quería ,para consolarse, sentirse protegido o simplemente para estar juntos ,ha sido y es una experiencia que sin duda me ha hecho mejor persona .Tengo que decir también que nunca hemos tenido problemas ,no ha habido grietas ,ni crisis que yo me haya dado cuenta ,nada que lo pusiera difícil ,por eso quiero animar a todas aquellas que se inician en la maternidad que no siempre hay malas experiencias y que dejando que nuestro instinto nos oriente y con el consejo de las monitoras de La Liga si surge alguna duda ,se puede disfrutar de una bonita lactancia .Un saludo para todas .

Gracias, Laura. Yo también estuve ahí, encontré en la misma monitora el apoyo que necesitaba. Hasta tal punto sentí importante eso que hacía, que mira, aquí estoy, al otro lado del "madre a madre".
Nos vemos en la siguiente reunión.

martes, 5 de junio de 2018

"LA AGITACIÓN DEL AMAMANTAMIENTO II"

     

  ✱  Artículo recuperado y publicado por petición popular.


Hilary Flower
Saint Petersburg, FL, USA

Tomado de LEAVEN, volumen 39, número 4, agosto-septiembre 2003


  Es fácil imaginarse que en una madre con experiencia en la lactancia, que ha ayudado a muchas mamás a resolver sus problemas, ya nada afectaría sus experiencias personales con respecto al amamantamiento. Sin embargo hay que estar alertas, el fenómeno de la agitación del amamantamiento puede sucederle a cualquiera. Tener una clara perspectiva de la agitación del amamantamiento puede ayudarte, ya sea para entender a una madre que estás apoyando o a ti misma si vas en dirección hacia amamantar en tándem.


    Lo siguiente es una adaptación de Adventures in Tandem Nursing: Breastfeeding during Pregnancy and Beyond, (Las Aventuras del Doble Amamantamiento) la más reciente publicación de La Liga de la Leche Internacional.

   La agitación del amamantamiento no es divertida, y el embarazo parece ser la etapa específica para que se dé la agitación del amamantamiento (afectando a más de una tercera parte de las mujeres que amamantan durante el embarazo). Algunas mujeres embarazadas pueden decir con exactitud cuál semana sintieron por primera vez la agitación, y a pesar de que varía mucho de madre a madre, parece ser que a mediados del embarazo es cuando se inicia en la mayoría de las personas. Para muchas mujeres la agitación disminuye al final del embarazo, mientras que para otras este parece ser el periodo en que es más intensa.


   De cualquier manera, la agitación puede sucederle también a cualquier mamá que amamanta a un niño mayorcito inclusive sin que exista un nuevo embarazo. Cuando se amamanta embarazada, la agitación parece ser motivada exclusivamente por la succión del niño mayorcito, o puede suceder solamente cuando los dos niños amamantan simultáneamente las mamas que se embarazan mientras están amamantando a dos hermanos no gemelos parece ser que son a las que les sucede con más facilidad. En muchos casos la agitación puede no tener nada que ver, o muy poco con el embarazo o el amamantamiento de hermanos no gemelos.

"El mayor fenómeno con el que me enfrenté fue muy inesperado. Me había preparado para tener sentimientos negativos hacia mi niño mayorcito cuando naciera mi nuevo bebé, pero no sucedió. Los tres tuvimos una maravillosa relación de lactancia. Después cuando mi hijo tenía un año y mi hija como tres, mis sentimientos cambiaron. Amamantar a mi hija se convirtió en una experiencia terrible. Ella todavía tenía mucha necesidad de lactar y yo ya no podía más. Me sentía incómoda, angustiada, y enojada cuando ella estaba en el seno. Mis emociones y reacciones eran primarias y muy fuertes". ---Elisa, New York

    La naturaleza precisa de la agitación varía enormemente de mujer a mujer. Algunas madres describen un sentimiento de irritación.
"Es casi imposible describir lo que se siente; es como si pudieras convertir el sonido de clavos contra un pizarrón, en una sensación física. Algunas veces la agitación me producía ganas de gritar a todo lo que dan mis pulmones, y al mismo tiempo dar de vueltas en un círculo muy pequeño una y otra vez". ---Lisa, California

    Para algunas es más como piel de gallina.
"Lo mejor que puedo hacer es decir que sentía como si tuviera insectos recorriendo todo mi cuerpo, y no me los pudiera sacudir. Comenzaba difícil y molesto, y pronto se hacía intolerable. La gente me preguntaba, “¿Duele mucho?” , y yo pensaba, “ojalá” El dolor lo hubiera podido manejar. Esto iba mucho más allá que el dolor, esto era rarísimo, muy extraño" ---Barbara, Minesota

    Algunas veces es como si tuvieras tu mente en contra de ti, --y el bebé.
"Sentía una urgencia poderosísima de parar de amamantar inmediatamente. Era una reacción visceral, de las entrañas, como una comezón, que me ponía tensa, ansiosa, de malas y agitada. Era muy confuso, porque no sentía dolor, y yo estaba decidida a amamantar a mi hijo tanto tiempo como lo necesitara. El sentimiento sólo venía cuando Jake amamantaba, y pronto desaparecía cuando el terminaba." ---Sarah, Texas

    La severidad de la reacción varía de ligera (“¿Por que ya no disfruto amamantar a mi hijito?” a extrema (“¡Ahhhhhh! ¡Quítenme de aquí a este niño!”). Algunos le llaman repulsión a la lactancia. En ciertas ocasiones, las madres no se dan cuenta de la agitación hasta que el dolor del seno disminuye y el deseo de separarse persiste.

    La agitación del amamantamiento puede venir de nuestras raíces como mamíferos. La agresión maternal no es poco común en el mundo animal durante el tiempo de destete, y es posible que el embarazo haga que nuestros cuerpos piensen que es tiempo de destetar.



"Me sentí como mi perro de la niñez cuando destetó a sus perritos sólo levantándose y caminando cada vez que querían amamantar. El sentimiento que tenía mientras lactaba embarazada sólo se puede describir como “primario” --- era tan instintivo huir de la lactancia que casi no me podía controlar. Sentía una urgencia muy fuerte de levantarla, aventarla y salir corriendo lejos de ella. De ninguna manera estaba preparada para ello y me sentía como la peor madre del planeta. Después de mi experiencia, he hecho una encuesta informal ente mis colíderes y otras mamás de LLL que amamantaron durante el embarazo, y la mayoría experimentaron emociones negativas muy poderosas al amamantar estando embarazadas!. ---Kelly, Georgia

    Las historias de las madres acerca de la agitación nos dejan claro que esta no es un reflejo de la relación de la madre con el hijo y ni siquiera de sus sentimientos acerca de la lactancia. Parece ser una instancia en que la sabiduría del cuerpo y la conciencia personal son muy útiles. ¿Es posible que formas alternativas de acurrucarnos con el niño pudieran ayudar a la relación de la madre con su hijo? ¿Es que la madre está agotada? Se sugiere que trate de alimentarse mejor, descansar más, y que pase más tiempo a solas. Recuérdenle de hacer todo lo que le sea posible para consentirse a sí misma, ¡a nadie le hace daño!  Una madre se dio cuenta de que incluso un pequeño descanso de la lactancia representa una gran diferencia.
"Me di cuenta de que levantarme y caminar durante algunos segundos me ayudaba a recobrar un sentido de paz". ---Helene, Ontario, Canadá

    Encontrarás más ideas prácticas para manejar la agitación del amamantamiento en Adventures in Tandem Nursing, por Hilary Flower.

Hilary Flower amamantó a dos hermanos no gemelos durante 18 meses. Ella vive en Florida con su pareja, Ben, su hija Nora Jade (5) y su hijo Miles (2). Adventures in Tandem Nursing es su primer libro.


Traducciones cortesía de Lucia Stone

Revisión Lavinia Belli