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miércoles, 25 de octubre de 2017

LECHE PARA LLEVAR




 Son muchos los motivos que pueden llevar a una madre lactante a extraerse leche. Una hospitalización de la madre o el bebé, una ausencia más o menos prolongada por el motivo que sea, la incorporación al trabajo, extracción con la finalidad de aumentar la producción...

La extracción es una forma tanto de obtener el alimento del bebé como de asegurar la producción.
La extracción se puede hacer mediante un extractor (sacaleches) o de manera manual. Este tipo de extracción consiste en estimular la liberación de la lache y conseguir que fluya hacia el pezón.

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 La extracción manual, consta de tres movimientos que se repiten:

1. Sujetar el pecho con los dedos en forma de C, cerca de la areola pero sin tocarla.
2. Presionar con el pulgar y el índice del pecho.
2. Comprimir: se hace una ligera compresión llevando los dedos hacia el pezón si levantarlos del pecho
3.Soltar, sin retirar la mano del pecho.
4. Repetir el movimiento colocando la mano en otro punto del pecho, con el fin de comprimir todos los conuctos que albergan la leche.

Podéis ver la técnica en el siguiente vídeo.

La extracción en general, y la manual en particular, son procesos que requieren cierto aprendizaje y práctica. Es un proceso de prueba y error, ya que cada madre es diferente y única en sus circunstacias, técnica, etc etc.  Es posible que nos lleve un poco conseguir el flujo deseado aunque lo estemos haciendo estupendamente. ¡Ánimo, todo el esfuerzo tendrá su recompensa!

Si optamos por un extractor, también tenemos varias opciones (extractores sencillos o dobles, manuales o eléctricos). Nuestra elección será fundamentalmente en función del uso que se le vaya a dar. Si es para un uso ocasional, es posible que sea suficiente con un sacaleches sencillo (de una sola copa) manual. Si por el contrario, vamos a usarlo con frecuencia y/o durante un periodo de tiempo prolongado, es  muy posible que merezca la pena invertir en un sacaleches doble eléctrico, ya que nos ahorrará mucho tiempo y en general, la inversión se rentabiliza con creces.

Tanto si se opta por uno  otro tipo, es importante que el tamaño de la copa sea el adecuado. Si es demasiado grande o demasiado pequeño, pueden causar dolor o hinchazones, y la extracción, no ser eficaz.

Otro aspecto de gran importancia:  ¿Cada cuánto tiempo extraerse?  La respuesta varía en función del motivo de la extracción, así como de las circunstacias.

Por ejemplo, si se va a llevar a cabo la extracción de leche porque el bebé no va a mamar, y tiene pocos días, como puede ser  en el caso de un bebé prematuro hospitalizado, lo ideal es llevar a cabo entre ocho y doce sesiones la día, al menos una de ellas, durante la noche, para poder establecer una buena producción.

Sea cual sea la situación, siempre hay que tener en cuenta, que los resultados serán más favorables cuantas más extracciones realicemos a lo largo del día, es decir, en general será más productivo realizar ocho extracciones de 20 minutos cada una,  que cuatro extracciones de 40 minutos cada una.


ALMACENAJE

La leche materna contiene células vivas que combaten activamente los patógenos. Incluso congelada conserva todas las propiedades nutricionales, y según el tiempo de congelación, sigue conservando sus propiedades antiinfecciosas, por lo tanto, salvo que la leche se haya extraído con la finalidad de desecharla por algún motivo, merece la pena almacenar la leche extraída.

 Aquí tenéis toda la información necesaria sobre el almacenaje de la leche materna.

Algunas  veces al descongelar la leche, o incluso cuando han pasado unas horas desde su extracción, puede que se note un olor extraño, como a jabón. Ese olor se debe a la descomposición de la grasa por una enzima presente en la leche, la lipasa. La leche está en prefectas condiciones y la mayoría de los bebés la aceptan sin protestar, pero puede ser que algun bebé la rechace por ese motivo. Para evitar que esto ocurra, se puede proceder a escaldar la leche antes de congelarla, es decir, calentándola hasta que se formen burbujas en los bordes del recipiente pero sin que llegue a hervir.

Esperamos que esta información os sea de utilidad



 









lunes, 27 de noviembre de 2023

Charla-Taller: "Extracción manual de leche materna."

 


 
     El pasado 15 de noviembre, nuestra querida Eva Donat compartió con nosotras su sabiduría. 

     La extracción manual de leche materna es una herramienta muy poderosa heredada de nuestras ancestras. Esta técnica nos permite conectar con nuestras abuelas y bisabuelas quienes nos han pasado su conocimiento. 

     A través de las manos, las madres somos fuertes, somos delicadas. Las manos nos ayudan a conocer. 

     Desde sus inicios como Monitora de LLL, Eva disfruta viendo le evolución de las madres, cómo van creciendo cuando aprenden y se sienten seguras.

     La extracción manual ayuda a regular la producción de leche, ayuda a conocerse y explorarse, ayuda si hay congestión mamaria o mastitis. Y es un recurso gratuito siempre a  disposición .

  Eva quiere que nos veamos como "tigresas maravillosas y sexis que están protegiendo lo que más quieren".
 
     Esperamos que disfrutes escuchando sus cálidas palabras.

   Ahora tienes la oportunidad de ver la grabación de la conferencia. Y junto al vídeo, te dejamos el enlace al cuestionario de satisfacción de la charla porque tu opinión, ¡CUENTA!


     

Raquel

Monitora de LLL en Segovia

lunes, 1 de octubre de 2018

Voy a trabajar y tengo que separarme de mi bebé. ¿Podré continuar la lactancia? (I)


  Según los datos sobre la evolución de la lactancia materna en nuestro país en los últimos años,  todavía un gran porcentaje de bebés son destetados entre los 3 y los 6 meses. ¿Por qué muchas mujeres que habían planeado dar el pecho no llegan hasta los seis meses? Aparte de la pérdida de la cultura de la lactancia en nuestra sociedad, la reincorporación al trabajo después de la baja maternal es uno de los motivos principales del abandono de la lactancia.

  Las madres empezamos a pensar en la vuelta al trabajo ya durante el embarazo y a considerar las opciones de las que disponemos: quedarnos en casa, dejar a nuestro bebé con un miembro de la familia o alguien de confianza,  encontrar una buena guardería o una madre de día para que lo cuiden durante la jornada laboral....

  Es difícil saber cómo nos vamos a sentirnos al respecto antes de que nazca nuestro bebé, le cojamos en brazos y le demos el pecho. Muchas madres se sorprenden por la fuerza del vínculo que se crea con el bebé y los grandes cambios que se producen en sus perspectivas y prioridades.   Antes de tomar cualquier decisión, imagina qué te hará sentir más feliz y piensa cómo puedes conseguirlo. Trata de impedir que los demás te digan qué debes hacer o sentir. Seguro que tú encontrarás las mejores soluciones para tus circunstancias.




  Cuando una nueva madre debe volver al trabajo puede experimentar un gran sentimiento de pérdida. En lugar de prepararte para la separación, explora tus derechos laborales, pues quizá puedas tomarte un permiso por maternidad más largo y, en todo caso, deja que el cariño fluya libremente entre los dos. Da el pecho según los deseos de tu bebé, mantenlo cerca día y noche y disfrutad el uno del otro. No es necesario acostumbrarlo a la separación con antelación.

  Cuando llegue el momento de organizar tu vuelta al trabajo, seguir dándole el pecho mantendrá este vínculo biológico y emocional. Para tu bebé, mamar será lo que te haga especial. La persona que te sustituya puede dar biberones o vasitos, u otros alimentos -según la edad del bebé-, cambiar pañales..., pero sólo tú podrás proporcionarle esa excelente proximidad y la alegría de mamar. Dar el pecho es una manera maravillosa de celebrar vuestra reunión al final del día. Ambos necesitaréis y disfrutaréis de esos momentos en que os sentaréis juntos y os ocuparéis el uno del otro, antes de las preocupaciones de las tareas de la casa.



  Las mujeres que trabajan fuera de casa o que necesitan separarse de sus bebés suelen valorar mucho los momentos que pasan amamantando a sus hijos/as y saborean con gran placer la ternura, la calidez y la intimidad que les aporta la lactancia. Consideran que la intensidad de la relación que establecen con el bebé mientras lo amamantan les ayuda a compensar todas las horas que tienen que pasar lejos de sus familias. Además, la lactancia tiene un efecto calmante y relajante sobre ellas.


   Aunque a veces no es fácil, cada vez hay más personas que están convencidas del valor de la lactancia materna y, al mismo tiempo, se sienten tan comprometidas con su carrera profesional, que están dispuestas a asumir ambos tipos de responsabilidades. Hace algunos años las mujeres decían: “Me voy a reincorporar al trabajo. ¿Cómo debería destetar al bebé?”. Ahora dicen: ¿Cómo puedo compatibilizar el trabajo y la lactancia?



PREPARARSE CON ANTELACIÓN
 Esta es una etapa en tu vida en la que necesitas todo el apoyo posible, así que aprovecha toda la ayuda que te puedan ofrecer: la pareja, tu familia, amigos, vecinos, canguro, guardería...

¨        Planifica con antelación quién cuidará al bebé, ya que deben conocerse ambos y establecer un vínculo afectivo mutuo.  Busca una persona que comparta tu estilo de crianza, que sea partidaria de la lactancia y que tenga al niño en brazos a menudo y lo consuele cuando llore. Aunque desees ser la primera de la lista de tu bebé, él/ella necesita confiar en la persona que lo cuida cuando tú no estás. 


 

QUÉ COMERÁ CUANDO YO NO ESTÉ


    Dependiendo de la edad del bebé, la madre dispone de diferentes opciones. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva –sólo leche materna- hasta al menos los primeros 6 meses de vida. A partir de ahí, se puede ir introduciendo la alimentación complementaria poco a poco, en función de la madurez del bebé, manteniendo la LM  hasta los 2 años y a partir de ahí tanto como la madre y el niño/a deseen.
    Otra posibilidad que puedes barajar sería la de alternar la lactancia materna con la artificial (lactancia mixta). 
    Si el bebé tiene más de 4 meses, es posible contemplar la opción de avanzar la introducción de sólidos, pero no antes. 

    Esto es lo que el COMITÉ DE LACTANCIA MATERNA de la AEP (Asociación Española de Pediatría) recomienda:



* EXTRACCIÓN DE LA LECHE MATERNA.

Muchas madres reconocen que extraerse la leche en el trabajo les brinda una forma de seguir “conectadas” íntimamente con su bebé. Extraer la leche estimula la producción y evita la ingurgitación. Tanto si se planea extraerse la leche manual o mecánicamente, la técnica requiere algo de práctica, por lo que es bueno ensayar con anterioridad antes de la reincorporación y considerar las primeras semanas como de entrenamiento.

La clave de la extracción consiste en reproducir el reflejo de eyección que provoca la succión del bebé y el contacto de sus labios. Es de mucha utilidad visualizar al bebé; para algunas madres resulta también de ayuda aplicar calor en los pechos o masajearlos, así como estimular ligeramente los pezones antes de comenzar la extracción. Establecer una rutina y encontrar un sitio y un horario cómodo y tranquilo para extraer la leche puede ayudar a estimular un mejor flujo. Al principio, la cantidad de leche puede ser pequeña; con la práctica aumenta, aunque es normal que la cantidad varíe de una extracción a otra.

EXTRACCIÓN MANUAL:
Para muchas madres, la extracción manual resulta adecuada, fácil y gratis. El contacto de la mano con la piel del pecho puede ser más estimulante que un aparato extractor y, por lo tanto, facilita la bajada de la leche. Además la leche extraída manualmente contiene un mayor nivel de sodio que la extraída con el sacaleches: Después de masajear el pecho, cógelo con el pulgar por encima, a unos 3-4 cm de distancia del pezón, y los dedos por debajo formando una “C”. Empuja los dedos hacia la caja torácica (costillas). Rueda los dedos hacia fuera igual que se imprimen en un papel las huellas dactilares. Repetir rítmicamente, rotando los dedos alrededor del pecho. Cambia de pecho cuando el flujo disminuya considerablemente. La cantidad de leche aumenta si se alternan varias veces 3-5 minutos de extracción manual con unos minutos de masaje. El procedimiento total dura unos 20-30 minutos.

Antes de extraerse leche, es importante seguir unas normas básicas de higiene:  lavarse bien las manos antes y recoger la leche en un recipiente limpio y apto para el uso alimentario. La extracción nunca debe doler y hay que evitar dañar al delicado tejido del pecho.

USO DE UN SACALECHES

TIPOS
Hay muchos tipos de extractores de leche materna en el mercado. Sigue las instrucciones del fabricante cuando uses cualquier tipo de sacaleches. Encontrar el modelo adecuado depende de la preferencia de cada madre y el uso que le va a dar. No es lo mismo sacarse leche de vez en cuando, o para algunas tomas semanales, que extraerse dos tomas diarias. Los mejores sacaleches manuales son los que imitan el efecto de una jeringa o los que pueden utilizarse con una sola mano. La madre tendrá que aprender qué ritmo de succión le va mejor.
Los sacaleches eléctricos y a pilas, en general, son más rápidos, si bien hay diferencias según marcas y modelos. Si es de extracción sencilla (un pecho cada vez) ayuda el hecho de cambiar de pecho varias veces en la misma sesión. El tiempo total invertido suele ser de unos 20-30 minutos. Los sacaleches dobles (los dos pechos a la vez) acortan el tiempo de extracción y ofrecen el máximo de estímulo.

MANTENIMIENTO: Es necesario limpiar en profundidad el extractor antes de su primer uso, así como lavar y aclarar las partes que han tenido contacto con la leche cuidadosamente después de cada uso.

ALMACENAMIENTO DE LA LECHE MATERNA.

ENVASES: Pueden ser de plástico duro o de vidrio aptos para uso alimentario (los que llevan grabado el símbolo de la copa y el tenedor), bien lavados con agua caliente y jabón, y  aclarados.  También se venden bolsas especialmente diseñadas para el almacenamiento de leche materna. No olvidar poner la fecha antes de almacenar el envase.

¿CUÁNTA LECHE?: No es necesario sacarse de una vez toda la leche que se pretende dejar al bebé. Tampoco es necesario mantener separadas las distintas cantidades que se vayan extrayendo a lo largo del día.
Se recomienda guardar la leche en pequeñas cantidades, de 60 a 120 ml para facilitar su posterior uso. Así es fácil calentar o descongelar la cantidad sin desperdiciarla, según el hambre del bebé.

¿QUÉ TENGO QUE TENER EN CUENTA?: Siempre que las cantidades previamente extraídas se hayan mantenido a una temperatura entre 0 y 15 grados, se puede utilizar el mismo recipiente para guardar la leche recién extraída, por un período máximo de 24 horas, para luego seguir las recomendaciones de almacenamiento  de acuerdo con la fecha y hora de la primera extracción. Si la leche previamente extraída se ha mantenido entre 19 y 22 grados, el tiempo total de almacenamiento no debe exceder las 10 horas desde la primera extracción. Y si la leche se ha mantenido a 26 grados, el tiempo total de almacenamiento no deberá exceder las 8 horas desde la primera extracción.

¿EN LA NEVERA O EN EL CONGELADOR?: La leche materna refrigerada mantiene casi todas sus propiedades. La congelación puede hacer que se pierdan algunas propiedades, pero sigue siendo un alimento superior a alternativas artificiales. Muchas madres prefieren tener algo de leche materna congelada “por si acaso”, aunque normalmente su hijo/a tome leche refrigerada del día anterior.


TIEMPOS DE ALMACENAMIENTO

La leche materna se puede guardar:
·         A temperatura ambientede 19º a 26º C, de 4 a 8 horas   Los recipientes tapados (mejor con una toalla fresca) y en lugar lo más fresco posible.
·         En bolsa térmica, entre -15º y 4º C, 24 horas.  Los acumuladores de frío deben estar en contacto con los recipientes de leche. Abrir la bolsa sólo si es indispensable.
·         Refrigerada entre 0º y 4º C, de 3 a 8 días.  Extraer la leche con cuidado para que no se contamine. Conservarla en la parte central trasera de la nevera.

La leche materna congelada se puede guardar:
·         En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.

·         En un congelador con puerta separada pero que es parte de la nevera (tipo Combi): 3-6 meses. (La temperatura varía según la frecuencia con que se abra la puerta).

·         En un congelador separado (tipo arcón o comercial), con temperatura constante de 19ºC: 6-12 meses.

La leche almacenada más tiempo suele estar buena, pero algunas grasas se descomponen con el tiempo. 


UTILIZACIÓN DE LA LECHE ALMACENADA

       Cuando se refrigera la leche humana se separan sus componentes –ya que no está homogeneizada-, y hace falta agitarla suavemente para que se mezclen. No es necesario calentar excesivamente la leche materna; basta con que llegue a los 36-37º C, que es como sale de nuestro cuerpo. Además, el hecho de calentarla demasiado destruye componentes muy valiosos. Es conveniente agitarla antes de comprobar la temperatura.

      La leche de algunas mujeres se altera cuando lleva unos días congelada, y tiene un olor extraño, como a grasa rancia o jabón. Se debe a que la lipasa (una enzima digestiva que viene en la leche para ayudar al bebé a hacer la digestión) actúa sobre las grasas de la leche y empieza a desintegrarlas. No es malo, pero puede que al bebé no le guste. El problema se puede evitar calentando la leche sin llegar a hervir inmediatamente después de la extracción y después enfriándola rápidamente y congelándola.

     Para descongelar la leche materna se puede colocar el recipiente dentro de otro recipiente más grande con agua caliente. Nunca directamente sobre el fuego. La leche materna no debe hervirse y el uso del microondas está desaconsejado.


CÓMO ADMINISTRAR LA LECHE AL BEBÉ

       Como es difícil saber qué cantidad va a tomar el bebé, sobre todo al principio, y a fin de no desperdiciar la leche materna, es conveniente mantenerla en un recipiente distinto del que se lleva a la boca el bebé. Se empieza por ofrecer al bebé pequeñas cantidades en el recipiente de elección (vaso, cuchara, jeringa, biberón) y, si quiere más, se va rellenando del recipiente que se ha descongelado, de modo que la leche del recipiente original no entre en contacto con la saliva del bebé.  Así se podrán guardar las cantidades que el bebé no haya tomado, ya que, siempre que no haya estado en contacto con la saliva del bebé, la leche descongelada puede mantenerse refrigerada otras 24 horas.

¨        Ofrecer la leche al bebé antes de que tenga demasiada hambre puede hacer que el proceso sea más tranquilo. Y si el bebé parece tener hambre justo antes de que la madre regrese, se puede intentar calmarle con sólo una pequeña cantidad de leche, para que su madre pueda darle el pecho en cuanto llegue.

¨        No hace falta que acostumbres a tu bebé al biberón antes de volver al trabajo. Algunos rechazan el biberón cuando es su madre quien se lo ofrece, pues saben que el pecho está cerca, pero pronto se acostumbran a tomarlo de la persona que les cuida. No hay que meter la tetina en la boca del bebé sino dejar que sea el bebé quien la tome por su cuenta, sin forzar. A veces es útil probar diferentes posturas para darle un biberón, ofrecérselo caminando o meciéndole en brazos. También se pueden probar diferentes tipos de tetinas, o calentar la tetina bajo un chorro de agua templada. Recordar que el bebé siempre puede tomar perfectamente la leche de la madre con taza o con cuchara.
En bebés menores de 4 semanas o en bebés que todavía no han adoptado una buena técnica de lactancia, el uso del biberón puede crear confusión con el pezón, por lo que no se recomienda su uso. Es preferible utilizar un vasito o una jeringuilla.

¨        Si el niño/a no quiere ni vaso ni biberón, pero tampoco parece hambriento, no es conveniente insistir. Algunos niños/as prefieren esperar a que vuelva mamá y se pasan la tarde mamando más frecuentemente o aumentan la demanda por la noche y así compensan. Algunas madres, en estos casos, prefieren dormir junto a sus hijos/as para que sea más fácil la lactancia.


Ana Isabel Barriga Martín
Monitora de la Liga de La Leche

Información extraída de "El Arte Femenino de Amamantar", Liga de La Leche Internacional y de nuestro folleto "Lactancia y Trabajo", Liga de La Leche de Castilla y León, Valladolid




viernes, 4 de junio de 2021

LACTANCIA MATERNA EN DIFERIDO

Cuándo estamos embarazadas solemos tener la expectativa de ofrecer a nuestro bebé el pecho de forma directa, pero cuándo ha nacido pueden ocurrir una serie de situaciones en las que esto es muy difícil o imposible, o que nuestro bebé de lactancia mixta de repente empieza a rechazar el pecho, o que nos tenemos que separar del bebé para salir a trabajar muchas horas o a un viaje y al poco no quiere más pecho, etc. Y muchas más situaciones....



Recordad que las monitoras de LLL estamos ahí para ayudaros y apoyaros en conseguir la lactancia que deseáis y para apoyaros en el proceso de relactación en caso de existir. Pero a veces nos encontramos con mamás que no han podido o simplemente y muy respetable, no han querido relactar por su situación particular.

Hay familias que optan entonces por la lactancia artificial, y hay familias, o en la inmensa mayoría son las propias mamás las que deciden comenzar a extraer su leche para poder alargar en el tiempo que el bebé tome leche materna aunque no sea desde el envase original. 

Llamamos así a la lactancia que se basa totalmente en la extracción de leche de la mamá por métodos manuales o mecánicos, y esta leche se administra al bebé mediante distintos métodos

Cuándo un bebé es recién nacido o pocas semanas a veces se emplea el método dedo-jeringa mientras la mamá sigue insistiendo con las tomas de pecho directo, pero la experiencia nos demuestra que la gran mayoría de familias utilizan los biberones para administrar la leche que se extrae la mamá.

Hay mamás que consiguen extraerse una buena cantidad de leche al día, suficiente para dar de comer a su bebé, y hay otras que si no consiguen suficiente la completan con leche artificial.

¿Qué tenemos que tener en cuenta para conseguir una buena cantidad de leche? 

- primero es elegir el método de extracción de leche. Hay mamás que utilizan la extracción manual y consiguen un buen ritmo y unas muy buenas cantidades, aunque suele ser una técnica más agotadora a medio-largo plazo. En general la mayoría de mamás optan por un extractor mecánico (comúnmente denominado sacaleches) ya que para conseguir suficientes cantidades se requieren extracciones muy frecuentes. Hay muchos sacaleches en el mercado y en general si aplicamos la lógica de que "aquellas marcas que basan sus beneficios en la lactancia materna y no vendiendo aparejos que favorecen a la lactancia artificial" podremos encontrar buenos extractores. Cuándo hablamos de extracciones muy frecuentes suele ahorrarnos mucho tiempo adquirir un extractor doble eléctrico: nos hará estimular a la vez ambos pechos y esto consigue en general más leche en menor tiempo. Los extractores manuales suelen agotarnos bastante más.

Además, si tardamos menos tiempo en cada extracción seguramente nos animemos a realizar alguna extracción más al día, y esto hará que consigamos aún más leche. Recordad que sólo el coste de leche artificial en un bebé que sigue esa alimentación durante el primer año ronda los 1000 €, ¡y eso sólo en leche! Por lo cual quizás el importe económico de un extractor doble ya no lo consideremos tan elevado 


- segundo, elegir bien el tamaño del embudo en los extractores mecánicos. Recordad que ambos pechos pueden ser asimétricos y que incluso haya mamás que necesiten un tamaño para un pecho y otro tamaño para el otro pecho.


- tercero, establecer un buen ritmo de extracciones. Hay que recordar que los bebés de lactancia materna hacen tomas más bien cortas (si estamos dando el pecho y vemos tomas muy largas habitualmente es porque toman 10 minutos y se duermen 15 minutos, toman otros 20 minutos, se duermen 10...... pero raramente nos encontramos bebés que están toda una hora succionando) , muchas veces al día. Un bebé recién nacido en las primera semanas hace mínimo 10-12 tomas al día, y lo habitual es que hagan más, por lo cual las extracciones deberían llevar el mismo ritmo. Si se extrae leche en lugar de amamantar y el bebé sólo tiene unos días de edad, lo mejor es llevar a cabo entre 8 y 12 sesiones de extracción al día (de las cuales, al menos una por la noche a la madrugada) durante las primeras semanas para establecer una buena producción de leche. En pautas generales conseguimos más leche con extracciones cortas en el tiempo, pero muy frecuentes. Os dejo varios enlaces dónde os damos información sobre la extracción: Lactancia y trabajo , Manipulación y conservación de la leche maternaExtracción y almacenamiento
Y aquí os dejo algunas ideas de madres que lo han hecho, publicadas en el Arte Femenino de Amamantar 

        * Propóngase 10 veces, intente llegar a 8, nunca haga menos de 6.
        * No piense "cada 3 horas" o no llegará a las 8 sesiones. Las tres horas se convertirán en 3,5 horas, y al final del día habrá hecho 5 y no podrá recuperarlas
        * Haga las sesiones seguidas. No hace falta espaciar las extracciones equitativamente: ¡los bebés no lo hacen!
        * Coloque 8 o 10 pequeños premios (caramelos, gominolas, cerezas.....) junto al sacaleches y coma uno en cada sesión. Al final del día no debe quedar ninguno.
        * Si desea elaborar una tabla, no pretenda ser demasiado exacta. En una hoja con las horas del día anotadas, rodee con un círculo las horas en las que se extrae leche.
        * Si un día las cosas no van bien, intente averiguar qué ha fallado e inténtelo con más ganas al día siguiente.
        * Busque ocho programas de tele, o de lo que le guste, de media hora de duración que le interesen a lo largo del día y extráigase leche mientras los ve. 
Cuándo la producción de leche está bien afianzada, la frecuencia de las extracciones dependerá de cada mujer.

- cuarto, ofrecer la leche extraída al bebé de una manera más cercana y respetuosa con sus necesidades. Informarse de la capacidad del estómago de los bebés hará que tendamos a no sobrealimentarlos cada vez que les ofrecemos alimento. ¿Qué es más sano, comer grandes cantidades y pocas veces al día, o comer pequeñas cantidades muchas veces al día? Pues en los bebés también. Por mucho que nos seduzca la idea de que se coman lo equivalente a "un cocido" y que duerman horas y horas seguidas, realmente todas las pautas sanas de nutrición pasan por una alimentación más escasa en cantidades pero más veces al día. ¿Os suena? ¡Claro!, lo que de manera natural hace un bebé de pecho cuándo le damos a demanda. ¡Si es que la naturaleza es tan sabia....!
           

Si utilizamos el biberón para alimentar a nuestro bebé lo ideal es ofrecérselo con el método kassing y eligiendo una tetina siempre de flujo muy lento o de recién nacido (no de varias velocidades). Es importante que hagamos descansos mientras el bebé succiona. Consiste en ofrecerle el biberón con el bebé prácticamente sentado y el biberón en horizontal, y dejarle hacer 10-15 succiones y retirarle el biberón unos segundos, los que veamos que no está molesto por habérselo retirado, y se lo volvemos a ofrecer. De esta manera le damos la opción de tardar más en tomarlo y de despertar su sensación de saciedad cuándo le corresponde (no tardíamente, que es cuándo ha tomado leche de más pero no se ha "dado cuenta", cómo quién engulle un plato de lentejas en 5 minutos y quedarse con hambre y a los 10 minutos se arrepiente de haber repetido). Por supuesto colocar el oído del bebé lo más pegadito a nuestro pecho para que pueda disfrutar del sonido de nuestro corazón mientras les hablamos suavemente (intentamos establecer e imitar el componente emocional que se crea cuándo un bebé toma pecho directo de su madre).

- quinto, ya lo he dicho más arriba pero lo vuelvo a comentar: no nos olvidemos de las extracciones nocturnas. Por la noche y de madrugada es cuándo nuestra prolactina en sangre está en unos niveles más elevados y por ello, se puede conseguir mayor cantidad de leche en menor tiempo. Establecer mínimo una o dos extracciones cada noche nos puede ayudar mucho a mantener una buena producción de leche. 
Quizás sea bueno recordar que la cantidad de leche extraída no es sinónimo de la leche que producimos, ya que un bebé es mucho más efectivo que un extractor y extrae mucha más cantidad de leche del pecho. Por lo cual no debemos pensar al utilizar un extractor "mira que poco me sale, eso es que no produzco apenas". Y además la cantidad de leche que se extrae cada mujer es muy variable (hay mamás que tienen más facilidad para extraerse y otras tienen más dificultad para hacerlo).

- sexto y último: la leche materna tiene defensas y anticuerpos, por lo cual no sería necesario esterilizar el extractor. Basta con un buen jabón y agua. Pero si no os sentís seguras podéis esterilizar las partes que están en contacto con el pecho y los conductos.

Sobre todo, os mandamos muchos ánimos a las mamás que seguís una lactancia en diferido. Sabemos que no es fácil y que los caminos que han llegado a una lactancia en diferido son muy variopintos, pero nos tenéis aquí para lo que necesitéis. A veces es un simple abrazo, a veces asegurarse que todo va bien, a veces son trucos para poder llevarlo mejor. Pero desde luego, sois unas heroínas y ante todo, sois las mejores mamás para nuestros bebés.




Pilar Rúa
Monitora LLL León

martes, 22 de marzo de 2022

LACTANCIA MATERNA Y SÍNDROME DE DOWN

Hoy día 21 de marzo es el Día Mundial del Síndrome de Down y quizás cuándo oyes "tu bebé tiene Síndrome de Down" o "hemos detectado que tu bebé viene con Síndrome de Down", la lactancia materna parezca a priori algo banal comparado con ese torrente de emociones que recorre tu cuerpo pensando en multitud de otras cosas.


Quizás porque se nos ha inculcado que la lactancia materna para un bebé con esta condición no sea posible, quizás porque la lactancia materna aún no se le otorgue la importancia a nivel sanitario que debería darse............. y de repente una piensa: "si la lactancia materna es lo natural y el derecho de cualquier bebé que viene al mundo, seguro que su importancia aumenta en casos de bebés con Síndrome de Down". Y acertamos.

Según la fundación Iberoamericana Down21, muchos de los problemas con los que nos vamos a encontrar se derivan de la inseguridad y el desconocimiento de la técnicas de la lactancia materna y de la separación del niño de la madre durante los primeros días de vida.

Y no puedo estar más de acuerdo. Recuerdo aquel día de hace casi 12 años cuándo nació mi sobrina, en el que nada más que salió del cuerpo de su madre se la llevaron durante más de 5 horas sin contarnos qué ocurría. Lo primero que sufrió esa bebé fue una separación de 5 horas, claves para la lactancia materna de cualquier bebé. Además, algunas de las características propias del recién nacido con Síndrome de Down, cómo son la hipotonía y las dificultades de succión y deglución, pueden poner un poco más difícil las cosas. Por todo ello, casi se hace imprescindible contar con un gran apoyo, y en ello las monitoras de LLL España también estamos a vuestro lado.

No hay que olvidar siempre que el arte del amamantamiento es un carácter innato por parte de nuestros bebés, incluidos los bebés con Síndrome de Down (todos los bebés nacen sabiendo mamar y además ya lo han practicado dentro del útero) pero aprendido por parte de los adultos (las mamás aprendemos a dar el pecho, a colocarles bien en el pecho, a practicar posturas........ a través del aprendizaje de otras mamás). Muchas veces este aprendizaje es muy escaso: se ven pocas mujeres dando pecho en público, las familias ya no son tan numerosas cómo antes y muchas veces no se coincide con otra familiar que ya lleva un tiempo dando pecho, etc. Y no digamos ya si se trata de mamás con bebés con esta condición.

En los bebés con síndrome de Down se hace aún más importante valorar su situación de manera individual, ya que no hay un bebé igual que otro. Algunos bebés padecen cardiopatías por los cuales el amamantamiento se puede dificultar al mostrar más cansancio. Otros bebés pueden presentar macroglosia por lo cual mostrarán más descoordinación entre succión y deglución, ..........

Los primeros días tendremos que estar muy atentas a la demanda del bebé. En estos bebés suele ser muy práctica la lactancia a oferta más que a demanda, ofreciendo el pecho muchas veces al día. No tengáis miedo a ofrecer el pecho incluso a cada hora, son bebés que a menudo presentan hipotonía y frecuentemente su demanda puede ser baja. No os olvidéis además del PIEL CON PIEL a menudo. Disfrutaréis de esa experiencia tan única y a las mamás nos ayuda a que nuestras hormonas fluyan de la manera más natural. 


Estos bebés tienen sus propios percentiles porque su crecimiento puede ser mucho más lento que el de otros bebés.

En caso de necesitar suplementar, la leche de elección para suplementar sería siempre la leche materna, si la mamá está dispuesta a extraerse leche. Sólo si la mamá no desea extraerse o no puede conseguir leche extraída en cantidad suficiente, se utilizará leche artificial. Os dejo unos artículos sobre la extracción manual y sobre la extracción mecánica. En la página de LLLI podréis encontrar multitud de artículos sobre extracción https://www.llli.org/espanol/

La manera de proporcionar esa leche que extraemos será también de la manera más fisiológica que podamos, os dejo un artículo que quizás os dé muchas ideas de cómo hacerlo http://laligacastillayleonyasturias.blogspot.com/2021/04/lactancia-mixta-dudas.html

Y sobre todo, es muy importante la actitud positiva de que vais a conseguir la lactancia que deseéis para vuestros bebés. Cómo anécdota os contaré que mi sobrina fue amamantada en exclusiva durante 6 meses, y complementada con otros alimentos hasta el año. Un año que supuso un gran regalo para ella y para su mamá.


Pilar Rúa

Monitora LLL León

martes, 15 de junio de 2021

"Relactación. El camino de regreso"



 "Relactación. El camino de regreso" es el título de la charla que nos dio el pasado 11 de junio de 2021 nuestra querida compañera Inma Mellado.

  Con su voz a prueba de aburrimiento, Inma nos centra en los tres pilares que te sostienen mientras continuas por el camino hacia tu propia meta: Alimentar a nuestro bebé, proteger la producción de leche y buscar momentos felices al pecho.

  Esta charla se convierte en un taller cuando disfrutamos con los cachivaches caseros y comerciales que pueden ofrecernos soluciones muy interesantes para conseguir que nuestra criatura se alimente en nuestro pecho mientras aprende a nutrirse de él.

  Inma nos pide que abusemos de ese arma poderosa que es el "piel con piel" para que nuestro bebé pueda reiniciar sus instintos. En tu cuerpo va a recordar que tu pecho es un lugar seguro. Tu piel con su piel lo posibilitan a tomar las riendas si decide engancharse y crean un circuito neuronal y un desencadenante hormonal. Tu bebé te quiere mucho, no lo dudes, no hay nadie más importante que tú, ahora tiene que aprender a volver al pecho.

  Inma Mellado nos da un paseo por el mundo de las ideas divertidas para conseguir relajarnos y distraernos pegadas a nuestros bebés, para no dejar de lado los momentos felices al pecho aunque no mame. Bañarse juntos, masajes que activan el tacto y producen endorfinas, porteo...¿Cuál es tu opción? Elige, decide, cambia de decisión, toma todas las ideas, olvídate de las expectativas del resto...

  Inma nos habla de disfrutar del camino, de conseguir tu meta. Esa que decides a cada paso que das y que varía en función del momento. Inma nos habla de sentimientos e ideas que nos rondan, de esos juicios que nos hacemos solas y que son comunes a muchas otras madres. Esos pensamientos que a veces nos acompañan y otras nos persiguen o nos pesan como una losa.

 Inma nos da ideas, nos da opciones, nos alienta y nos da la responsabilidad de elegir en cada momento aquello que es bueno para nosotras, para nuestra criatura, esa decisión que pasa por dar todo hoy para no poder más mañana.

Y tras nuestras posibilidades, deseos y alternativas, nos recuerda que siempre queda la llegada de la alimentación complementaria para conseguir esa lactancia que deje atrás los suplementos.

Te invitamos a ver su charla completa a través de nuestro blog. ¡Disfruta de ella!



"Relactación. El camino de regreso"

 



ENLACES RELACIONADOS:  

Alimentar con biberón al ritmo del bebé: 

https://www.youtube.com/watch?v=oekSP7cmtEk

Extracción manual, vídeo de la Dra. Jane Morton, más o menos a partir del minuto 10:

https://vimeo.com/410199097

Lactancia materna en la primera hora, está en tus manos:

https://vimeo.com/410199097

Guía de almacenamiento y manipulación de leche:

http://laligadelaleche.es/lactancia_materna/hojas_AFA/HU_ConservacionLM.pdf


Raquel.

Monitora LLL en Segovia.

martes, 15 de enero de 2019

RELACTACIÓN



       Hay ocasiones en las que la lactacia ha sido interrumpida. Puede haber muchos motivos para que esto pase. Una separación del bebé,  una dificultad, una alergia alimentaria...Tampoco es infrecuente que el motivo que ha llevado a una madre a interrumpir la lactancia durante un tiempo desaparezca y el deseo o la posibilidad de amamantar vuelvan. Cuando una lactancia ha sido interrumpida durante un periodo de tiempo y la producción de leche se vuelve a reanudar, hablamos de RELACTACIÓN.

       Una de las preguntas que se plantean las madres que deciden relactar, es si este proceso será complicado.  La relactación es un proceso cuya dificultad y/o probabilidad de éxito, dependen de muchos factores.  Hablando en términos generales, si antes de la interrupción de la lactancia se contaba ya con una buena producción, es probable que, con las pautas adecuadas, se tarde en recuperar la producción aproximadamente el mismo tiempo que se lleva sin amamantar o sin extraerse. Por el contrario, si por el motivo que sea se tenía una producción insuficiente o se lleva mucho tiempo sin amamantar,  en general será más difícil conseguir una buena producción, y el proceso puede ser más largo y requerir más esfuerzo.  Aún así, casi siempre es posible conseguir producir algo de leche, y aunque no se logre una lactancia materna exclusiva, como ya hemos dicho en multitud de ocasiones, en cuanto a leche materna se refiere, cada gota es importante, y muchas madres llevan a cabo una lactancia mixta tremendamente satisfactoria, por lo que si volver a amamantar es tu deseo, los resultados casi siempre bien merecen el esfuerzo. 

       Durante el proceso de relactación, es muy importante asegurarse de que el bebé consiga la cantidad de alimento necesaria. Según se va obteniendo producción propia, la leche de fórmula se ira sustituyendo por la leche materna de manera paulatina, preferiblemente al pecho si es posible, pero es muy importante que la ingesta del bebé no se vea reducida durante el proceso.

     Cuanto mayor sea la estimulación, por el medio que sea (bebé al pecho, manual, extractor) más probabilidades de éxito tendremos, por lo que es importante durante el proceso contar con toda la ayuda posible para que madre pueda dedicar todas las energías posibles a estimularse el pecho lo  más posible. Habla con tu entorno, explícales la importancia que tiene para ti  conseguir tu propósito, pide ayuda. La ocasión lo merece.


       Cuando el bebé se prende bien al pecho, la recuperación de la producción será más rápida, a pesar de que durante un periodo de tiempo el bebé necesite suplemento. Cuando el bebé no se agarra al pecho, o se prende durante periodos cortos,  se puede utilizar el sacaleches para estimular la producción. En estos momentos es importantísima la estimulación, que también se puede llevar a cabo de manera manual. 

     Una buena manera de suplementar, a la vez que el bebé estimula el pecho es la utilización de un suplementador o relactador. Se trata de un dispositivo que consiste en uno o dos catéteres que se sujetan al pezón y están conectados a un recipiente que contiene el suplemento. Se pueden comprar, pero también es posible hacer un relactador casero con un cateter que se puede adquirir en una farmacia y se puede introducir a través de una tetina a la que se la haya hecho un orificio del tamaño necesario dentro de un biberón con el suplemento.

       Cuando la producción se comienza a recuperar, hay mujeres que notan cierta sensibilidad en los pechos, incluso sensación de que están llenos. Poco a poco se comenzará a ver como se forman pequeñas gotas en el pezón al usar el sacaleches. Puede que al principio sean transparentes, y poco a poco se volverán blancas y de forma gradual la producción irá aumentando.

       Cuando el bebé no se prende al pecho, no se agarra correctamente o ha perdido el interés, es buen momento para recordar que el pecho es la forma de alimentarse para la que el bebé está preparado. Es su alimento por defecto, y esto juega a nuestro favor. Lo más importante es conservar la paciencia y la calma, intentando siempre atraer al bebé al pecho y no obligándolo a tomarlo.


      Puede ser útil alimentar al bebé con técnicas que favorezcan la lactancia y no provoquen confusión al bebé. Estos métodos pueden ir, en función de la edad del bebé y la cantidad de suplemento que debemos administrar, desde una cucharita, cuentagotas o jeringa, una tacita o vasito pequeño que se acomode al tamaño de su boquita, hasta una sonda colocada en el dedo por la que además de favorecer la succión del bebé, obtenemos la leche de un recipiente o jeringa


       Cuando queremos conseguir que el bebé se vuelva a sentir atraído por el pecho, el contacto con la madre, el piel con piel, durante largos periodos puede ser un gran aliado para que el bebé se vuelva a familiarizar con el tacto y el olor maternos. Además este contacto es también altamente beneficioso para la madre, ya que el juego hormonal que se produce, es un marvilloso cóctel que ayuda al pecho a recuperar su actividad, por no hablar de la enorme satisfacción que el contacto proporciona, tanto a la mabre como al bebé.

       Durante el proceso de relactción, es conveniente manterner alejados del bebé los chupetes, para favorecer que las necesidades de succión se vean satisfechas al pecho, y es importante aprovechar cada oportinidad que el bebé nos de para colocarlo al pecho.

       Cuando el bebé mame y aumente bien de peso, ha llegado el momento de ir reduciendo los suplementos de manera graual. Muy poco a poco, entre 5 y 10 ml por toma cada pocos días, para que el bebé obtenga la leche necesaria. Si hay algún momento del día en el que creas que tienes más leche, como puede ser a primera hora de la mañana, puedes reducir en esa toma un poco más, hasta 20 ml de leche. 

     Durante el proceso es tremendamente importante controlar los pañales sucios y mojados para asegurarse de que el bebé mama lo suficiente. También es muy importante pesar al bebé en una báscula fiable. Si el bebé no toma suficiente leche (se traucirá en menos aumento de peso, menos pañales mojados) se puede ofrecer más suplemento, pero es muy importante no reducir las tomas del pecho ni la extracción.

     El proceso de relactación puede ser largo y agotador. Es posible que se consigan avances y retrocesos, también que haya altibajos, y que muchos días te encuentres muy deanimada. Es el momento de echar mano de tu red de apoyo. De contactar con personas que entiendan tu deseo y tu esfuerzo, que te animen en tu objetivo. Quzás sea el momento de contactar con un grupo de apoyo a la lactancia, con mujeres que haya vivido este mismo proceso y te entiendan. Es importante que te digan que es posible, que los bebés nacen para mamar y tú eres una madre lactante.

      En la Liga de La Leche  sabemos lo importante que esto es para ti, te apoyaremos en tu proceso, y puede que te podemos poner en contacto con mujeres que han paasado por una relactación y su experiencia te ayude en tu propósito.  Te informaremos sobre cómo llevar la relactación a cabo facilitandote documentación al respecto sobre pautas de extracción y otras cuestiones prácticas. 

     Si en algún momento cesaste de amamantar, por el motivo que sea y has decidido iniciar una relactación, ánimo, es posible y ¡No estás sola!


Información  extraída de "El Arte Femenino de Amamantar"

Paloma Arribas
Monitora de LLL en Valladolid